Alajuela. Si los ensayos en el futbol sirven para reforzar ideas, probar sistemas y detectar errores, la serie que jugó esta semana la Selección Juvenil con Chile en ruta al Mundial de Argentina, fue un éxito, porque permitió descubrir más defectos que virtudes en lo individual y colectivo.
Dos derrotas seguidas ante los suramericanos el martes por 0 a 1 en el estadio Saprissa y ayer por 2 a 3 en el Alejandro Morera, pusieron al descubierto la solidez de su estructura defensiva, pero también algunos altibajos en el mediocampo y ataque.
Los chilenos fueron más atrevidos y nos ganaron la partida. "Chile fue muy efectivo, pero no siento que nos hayan avasallado. Es más mañoso, tiene más oficio y se sabe el juego mejor; lee, intuye y llega antes, aunque sea inferior a nosotros en lo físico y en velocidad", aceptó el técnico local, Carlos Watson, después del choque.
"No estoy conforme, ni tranquilo. A nadie le gusta perder y menos permitir tres goles, pero este juego fue el número 20 internacional, con 55 goles a favor y 22 en contra. El balance es positivo, no para alarmarse", agregó Watson.
Ayer Costa Rica siempre fue arriba en las cifras, con los penales de Alonso Alfaro (30) y Erick Scott (57), por respectivas faltas a Derman Moss, la primera de Berríos y la segunda de Campos.
Pero, en ambos casos, la ventaja duró poco. El empate 1 a 1 fue de penal: Salgado al 39, tras una barrida a destiempo de Alfaro contra Cáceres, y el 2 a 2 al 61, en jugada a balón parado de Pardo, que cabeceó Daniel Campos.
Y el 2 a 3 al 75, fue un nuevo descuido defensivo, en otro cobro de tiro libre de Pardo. Esta vez fue enviado a la red por Roberto Órdenes, ante la pasividad tica.
Warren Granados tuvo el 3 a 3 en sus pies, pero Johnny Herrera le adivinó su telegrafiado penal.
"Viene un análisis interno, porque las cosas que se dan en los juegos son las que más se trabajan en las prácticas", dijo Watson.
Día de pruebas
Ayer el estratega puso a un equipo diferente al del martes; solo mantuvo en el arranque al central, Pablo Salazar. El resto no habían tenido regularidad y Watson quería ponerlos en escena.
Dos de las novedades, Luis Roberto Sibaja y Álvaro Saborío, no lo hicieron mal (Sibaja por 45 minutos y Saborío por 53). Se esforzaron, pero a la vez se notó que no están al ritmo del equipo y su falta de entendimiento fue evidente.
Según el técnico, "el equipo que jugará la próxima semana en Chile, no es el definitivo para el Mundial, pero la mayor parte ya se conoce, después de las eliminatorias en Panamá y Trinidad y Tobago".
Esta vez, los juegos con Chile dejaron dos reveses para reflexionar, a menos de un mes para el debut con Holanda (18 de junio).
"No estoy contento, porque cometimos errores que les facilitaron las cosas", reiteró Watson. "Es bueno que ahora se percaten de los errores y no en el Mundial".