São Paulo. Brasil estará representado en la Copa de Oro de la Concacaf por su Selección Sub-23, lo que podría inducir a pensar que el equipo que intervendrá en el torneo no es muy fuerte.
Pero puede llegar a agradar con los jugadores que convocó su entrenador, el exdefensor Ricardo Gomes, mundialista que enfrentó a Costa Rica en Italia 1990.
Gomes es el director técnico de la Selección Olímpica y aprovechará esta competencia para observar a jugadores que estarían en los Juegos del 2004 en Atenas.
La medalla de oro olímpica es el único título importante que le falta al futbol brasileño, lo que explica la importancia que se atribuye al equipo Sub-23.
Las estrellas del joven elenco son los volantes Kaká, del São Paulo, y Diego, del Santos, y el atacante Robinho, también del Santos.
Kaká fue uno los pentacampeones en el Mundial 2002 y la revista Placar lo eligió el mejor jugador de la liga brasileña en el 2002.
Diego (18 años) y Robinho (19) ayudaron al Santos a ganar su primer título brasileño desde la época de Pelé . El estilo de Diego es parecido al de los argentinos Verón y Riquelme, mientras que Robinho es un atacante espectacular y driblador, como lo fue Garrincha .
El dúo Diego-Robinho es una de las esperanzas brasileñas para el Mundial 2006.
Otros con talento son los zagueros Alex (Santos) y Luizão (Cruzeiro). Este último ya juega con el seleccionado mayor de Carlos Alberto Parreira. Del futbol europeo estarán el volante Thiago Motta, del FC Barcelona español, y el atacante Ewerthon, del Borussia Dortmund de Alemania.
No se puede obviar en el mediocampo la presencia de Júlio Baptista (São Paulo), jugador de gran fortaleza física, y Paulinho, el joven que luce la número “10” en el Atlético Mineiro.
Robinho cotizado
Robinho, la nueva estrella brasileña, vale $35 millones y está cerca de ser vendido a Europa. El hábil astro del Santos se estrenará en la Copa de Oro.
André Fontenelle es jefe de redacción de la revista Placar, de São Paulo, Brasil.