Asunción (Paraguay). La última Copa América del milenio comenzará hoy en Asunción a los apurones y con detalles dejados para última hora.
Con la llegada de la selección argentina ayer al mediodía, los 12 equipos participantes ya quedaron concentrados a la espera de sus respectivas presentaciones.
Perú y el invitado especial Japón abrirán el fuego a las 4:30 p. m. Ðhora de Costa RicaÐ , en el Grupo A, por el cual se enfrentarán luego Paraguay y Bolivia, con una ceremonia de apertura que se realizará entre ambos partidos, en el estadio Defensores del Chaco.
Sin embargo, pese a que ya están todos los protagonistas y los más altos directivos del futbol mundial, incluido el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, algunas de las sedes trabajan a todo vapor para tratar de llegar a tiempo en las condiciones adecuadas.
Por ejemplo, el estadio Defensores del Chaco, sede principal del torneo, todavía no tenía lista la sala de prensa a poco más de 24 horas del inicio de la competencia.
La desorganización también se llegó a vivir en el seno de la misma selección local, la paraguaya, que sufrió la deserción de uno de sus máximos astros, el volante Roberto El Toro Acuña, por algo insólito.
Fuera de los problemas que tiene la selección local, una de las favoritas al título junto a Brasil y Argentina, el centro de prensa ubicado en el Club Sol de América, en pleno centro de Asunción, era un caos.
Las listas oficiales de los jugadores fueron presentadas por reglamento a la Confederación Sudamericana de Futbol con 48 horas de anticipación a la competencia.
Sin embargo, el domingo en la noche los organizadores solo contaban en el centro con las lista de cuatro equipos, y ayer en la mañana todavía no estaban completas.
Además, fueron varias las delegaciones que se alojaron fuera del país, por ejemplo, en el Grupo B, que se disputa en Ciudad del Este, frente a las fronteras con Brasil y Argentina, las cuatro selecciones decidieron estar en territorio vecino.
Tanto Brasil como México y Chile están concentrados en la localidad brasileña de Foz de Iguazú, mientras que Venezuela eligió el Hotel Internacional, del lado argentino, justo frente a las mejestuosas Cataratas del Iguazú.
Equipos esperan
Japón, participante exótico para el torneo más antiguo del mundo a nivel de selecciones, llegó el domingo y fue recibido por la numerosa colonia nipona residente en Paraguay, con bailes en el Aeropuerto Silvio Petirossi.
Colombia, que debutará el jueves en el Grupo C junto a Uruguay, Argentina y Ecuador, también tiene algunos problemas, con molestias en algunos jugadores de calidad, como los delanteros Víctor Bonilla y Hamilton Ricard. Los cafeteros ya sufrieron a última hora la deserción del astro Faustino Asprilla por una vieja lesión de rodilla.
Uruguay es el único que está tranquilo, luego de conseguir una goleada de 4-0 el domingo en la noche en un partido amistoso que dejó reinaugurado el estadio Feleciano Cáceres, remodelado para el torneo.
El suizo Blatter sufrió una demora en su vuelo y no llegó a tiempo para la reinauguración del estadio, que pertenece al Club Sportivo Luqueño.
El costo de organización de la Copa sobrepasa los 2,6 millones de dólares, distruidos en rubros que abarcan desde el hospedaje de las delegaciones hasta los viáticos que cobran los árbitros, reveló ayer el director administrativo del Comité Organizador Local (COL), César Cruz.