Ciudad de Guatemala. Fueron simplemente superiores. Contundentes y veloces, demostraron el porqué de sus pergaminos. En la otra acera, apenas se pudo resistir y tratar de obtener el mejor resultado posible, pues las diferencias fueron imposibles de esconder.
Costa Rica fue derrotada por Rusia, 6 a 1, en el juego preliminar de la segunda fecha del grupo C del IV Mundial de futbol sala que se celebra en esta ciudad. El capitán José Carvajal marcó el único tanto de los costarricenses, cuando faltaban 13:03 para el final del segundo tiempo.
Por los rusos campeones de Europa marcaron Andrei Tkatchuk (dos goles), Konstantin Eremenko (un jugador de otro" planeta"), Temur Alekberov, Arkadiy Bely y Mikhail Markin.
A segunda hora, Croacia aplastó a Australia 6 a 0 y la eliminó de la competencia. De paso, complicó las aspiraciones ticas de pasar a una segunda ronda. (Vea recuadro aparte).
Los dos partidos se llevaron a cabo en el gimnasio Teodoro Palacios, ante una regular asistencia que de nuevo colmó de abucheos la actuación del seleccionado tico.
Con la caída, la Selección quedó obligada a pasar sobre los croatas, mañana a las 6 p. m. Los ticos suman tres puntos y tienen -1 en la diferencia de goles. Los rusos, merced a sus dos victorias, ya amarraron el pase a cuartos de final.
Rándall Salas, Diego Solís, José Picado, Carlos Chaves y Allan Innecken integraron el quinteto inicial de la Tricolor. Picado será baja debido a que acumuló su segunda tarjeta amarilla.
Máquina demoledora
De nuevo, como el domingo ante Australia, la Selección empezó con las revoluciones bajas. Mas, anoche, el rival era infinitamente superior. No perdonó y las diferencias se marcaron apenas en los albores, al ritmo de vértigo que impuso Rusia.
Cuando restaban 14:46 para finalizar la primera mitad, el marcador no dejaba dudas: 3 a 0 a favor de los rusos, una verdadera máquina de jugar. Mas, dentro del excelente conjunto europeo, resaltaron dos: Baly su pase para el segundo tanto de su equipo fue una joya y Eremenko.
A pesar de las limitaciones de conjunto, los ticos no perdieron la calma y trataron de hacer su juego. Algunas aproximaciones lograron, sobre todo en piernas de Juan Valverde, quien en dos oportunidades obligó al guardameta ruso, Oleg Denisov, a sacar lo mejor de sus habilidades.
Pero, víctimas de nuestra lentitud y de la agobiante velocidad y el toque de los rusos, poco se pudo hacer.
El chaparrón de goles contra la valla tica mermó tuvieron que pasar 18 minutos para que Rusia aumentara de 4 a 5 anotaciones, mas la rayería siguió durante todo el juego: los postes en tres oportunidades, las buenas intervenciones de Salas en otras y la impericia de los rusos hicieron que el marcador no fuera más abultado contra los nacionales.
Nada que hacer. Los rusos demostraron el porqué se les considera uno de los favoritos para alzarse con la corona del futsala.
Costa Rica hizo lo que pudo, pero las distancias, por el momento, son insalvables.