El entrenamiento de Saprissa ayer fue extraño. Tenía una rareza emparentada con la muerte, inevitable y segura.
En el camerino, los futbolistas quedaron perplejos por la noticia que la televisión les lanzó como dardo: su compañero Jonathan Orozco murió la noche del jueves.
La práctica, dirigida por Manuel Keosseián estuvo marcada por la incertidumbre de las razones.
Pero luego vino lo más difícil de sobrellevar en estos casos.
Como parte del aniversario 67 del club, se organizó que los jugadores firmarían autógrafos y se tomarían fotografías con los hinchas.
Entonces, a poner caras bonitas, a ser amables, a repartir sonrisas.
Pero la mente y el corazón estaban con el amigo caído, por aquel con quien compartieron penas (tan abundantes en los últimos años en la escuadra morada) y alegrías.
Y es que a los 21 años, Orozco ya era parte integral del equipo tibaseño y se vislumbraba como toda una promesa, tanto en el Saprissa como en las selecciones nacionales.
Nacido el 12 de marzo de 1981 en San José, Jonathan empezó su relación con el futbol en la escuela Santa Mónica de Calle Blancos.
Allí descolló como volante de contención, posición en la que llegó a Saprissa y a la Selección Sub-20.
Dirigido por el técnico Carlos Watson, participó en el Mundial Juvenil del 2001 en Argentina.
A las 11:53 p. m. del jueves, sobrevino la tragedia.
Detrás de la heladería Pops, en Tibás, Orozco cayó víctima de un ataque cardíaco, al parecer, provocado por asma.
Así lo reportó Máinor Soto, de la Cruz Roja de León XIII.
También lo ratificó la Oficina de Prensa del Organismo de Investigación Judicial.
"No evidenciaba heridas importantes, por lo que se cree que se trató de una situación médica, posiblemente ataque cardíaco. Todo indica que sufrió alguna dificultad respiratoria", aseveró Soto.
Pesar tibaseño
En medio de la actividad con sus seguidores, los morados sacaron tiempo para recordar a su excompañero.
El capitán Erick Lonis resumió el sentir imperante. "Estamos golpeados por la noticia. Parece increíble".
Aseveró que Orozco, pese a que padecía de asma, era un contención de mucha fortaleza física y marca.
"Era amigo de todos, en especial de Gilberto Martínez (hoy en Italia con el Brescia) y de Juan Bautista Esquivel (quien actualmente realiza una prueba con el OFI-Creta de Grecia)".
Jeaustin Campos, también volante de contención, manifestó que el fallecido "se perfilaba con buen futuro".
Otro contención, Douglas Sequeira, lo describió como "alegre, positivo y muy amigable".
Álvaro Saborío, quien fue compañero de Orozco en la Sub-20, lo recordó con especial cariño.
"Fue un gran amigo porque se dejaba querer. Pasamos muchas cosas juntos y me cuesta creer que haya muerto".
Marvin Calvo, otro de la nueva camada saprissista, explicó que de cariño todos lo conocían como "Jou".
"Lloré mucho cuando me enteré de su muerte y todavía me falta llorar más", dijo con voz entrecortada.
"Sabía agregó que padecía de asma, pero nunca me imaginé que le causaría la muerte".