Por el talante recuerda a Rónald Lanzoni, aquel atleta costarricense que fue undécimo en la maratón de Boston y que ganó las de Nueva Jersey, Pittsburgh, y Costa Rica.
Mas ayer, Rónald no se bajó del carro, el mismo desde el cual daba instrucciones a su hermano, Gustavo, quien se adjudicó la primera maratón en que participa, la IV edición de la Maratón Internacional de Costa Rica.
Gustavo, de 52 kilos, 1,68 metros y vecino de Hatillo 5, llegó casi flotando a la meta, con un tiempo de 2:40:38, muy superior a su coequipero de Bancrecen, Orlando Mora, quien paró el crono en 2:41:10.
Parecía desfallecido. No quiso hablar y optó por sentarse en la gramilla del Estadio Nacional, donde concluyó la prueba.
Una vez repuesto del agotamiento que lo embargaba, fue abrazado por amigos y compañeros, todos jubilosos por el triunfo de este atleta de 30 años.
Luego habló con la prensa. Dijo que esta carrera no estaba en sus planes, pues hasta el momento se dedicaba a pruebas cortas, como la San Juan, la Sol y Arena y la de Santa Ana.
"Quise hacer algo en este fin de año y me aventuré a correr la Maratón Internacional. Si hubiese estado mejor preparado, el sufrimiento habría sido menor".
Lanzoni, quien tiene 15 años de practicar el atletismo, repasó su triunfo. "El equipo (Bancrecen) planificó que sacáramos de la punta a los extranjeros, por lo que Orlando (Mora) tenía que jalar y yo mantenerme atrás de él para responder los ataques de los foráneos".
Y la estrategia funcionó, pese a que el mexicano Mario Salazar -quien se ubicó tercero- opuso poca resistencia, cuando los tres quedaron solos en las posiciones de vanguardia.
A falta de siete kilómetros, Lanzoni y Mora se aseguraron los dos primeros lugares, pero permanecía aún la disputa del ganador. "Hasta ese momento trabajamos en equipo y luego cada uno era cada uno", dijo el ganador.
Lanzoni atacó, mientras Mora resultó vencido por el empuje.
Pero el ganador no la tuvo fácil. Cuando faltan escasos cuatro kilómetros para la meta y con unos doscientos metros de ventaja, sufrió serios problemas físicos.
"Me dieron unos calambres fuertísimos en las piernas y me detuve. Pensé en no continuar, pero cuando observé a Mora, decidí hacer el último esfuerzo y pude continuar hasta la meta".
Lanzoni reconoció el trabajo de Mora, el cual le facilitó la victoria y este aceptó la derrota.
"Cuando vino la definición del primer lugar, no pude responder -dijo Mora-, y Lanzoni se escapó. Fue un duelo leal y no tengo nada que objetar a su triunfo".