Bogotá, 12 abr (EFE).- El centrocampista Carlos "El Pibe" Valderrama, considerado el mejor jugador de Colombia en los últimos tiempos, anunció oficialmente hoy, sábado, en Barranquilla, que deja el fútbol profesional.
Así lo expresó en Barranquilla, balneario sobre el Mar Caribe, en charla con periodistas que le preguntaron sobre su continuidad o no en el deporte de alto rendimiento.
"Es el momento de decir adiós. De darle gracias a toda la gente que me ayudó a salir adelante en mi carrera deportiva", expresó el legendario número 10 de selecciones Colombia que pone punto final a 20 años como profesional.
"Me voy porque llegó el momento" explicó Valderrama nacido el 22 de septiembre de 1961, en Santa Marta, 1.286 kilómetros de Bogotá.
Valderrama, tal vez el único jugador del mundo que tiene una estatua de 7 metros de altura (se la hicieron el año pasado en su natal Santa Marta, junto al estadio Eduardo Santos), explicó que tras su retiro se preparará para. en un futuro no muy lejano, ser técnico.
El jugador, de larga y ensortijada cabellera rubia, fue el motor para que Colombia se clasificara para los Mundiales de Fútbol de Italia-90, Estados Unidos-94 y Francia-98.
En el momento de su retiro, Valderrama buscaba la posibilidad de vincularse con algún equipo, pero las propuestas que tuvo no llenaron las expectativas del varias veces declarado mejor jugador de Suramérica, por encima de estrellas de Brasil y Argentina.
Valderrama, un dominador de pelota como pocos en el mundo, fue en sus mejores momentos dueño de un fútbol elegantísimo de precisión milimétrica.
Su agilidad mental era letal para los adversarios pues "cuando él recibía el balón, ya sabía a donde lo iba a pasar".
En Colombia marcó un época de oro junto con otros talentos como Leonel Alvarez, Freddy Rincón, René Higuita y Andrés Escobar.
Su profesionalismo siempre estuvo presente hasta en los más mínimos detalles. Dicen quienes lo conocen de cerca que siempre fue el primero en llegar a los entrenamientos y que jamás permitió que le limpiarán los guayos porque "esa tarea es mía y de nadie más".
Carlos Alberto Valderrama Palacio, el quinto de 10 hermanos (dos de ellos Alan y Ronald, también jugaron fútbol pero sin lograr la consagración de su hermano), no fue un estudiante aventajado, pero logró terminar estudios secundarios. Pensó en estudiar medicina, pero el fútbol le ganó la partida.
Inició su exitoso recorrido en su natal Santa Marta, ciudad en la que los niños quieren emularlo. En Colombia, jugó con Unión Magdalena,Millonarios, Cali, Junior y Medellín.
En 1987, estuvo con la Selección Colombia que jugó en la Copa América que se disputó en Argentina.
Fue su juego, su calidad profesional y su don de gentes los que hicieron que, en 1988, el Montpellier de Francia lo comprara con 2,5 millones de dólares.
A esas alturas de la vida futbolística, Valderrama era el segundo jugador colombiano que militaba en Europa. El primero había sido fue el bogotano Ernesto Díaz (q.e.p.d.), quien lo hizo en segunda división para el Estándar Lieja de Bélgica.
No le fue bien en Europa y regresó a Colombia a jugar la Copa América de Brasil y luego las eliminatorias al Mundial de Italia-90.
Luego del Mundial de 1990, Valderrama fue contratado por el Valladolidad, de España. Tampoco le fue bien.
En 1993 disputó una Copa América en Ecuador, participó en las eliminatorias al mundial de Estados Unidos en 1994, en 1997 fue elegido como capitán de la selección Colombia para el mundial del 98, en Francia.
Los últimos años de su vistoso fútbol los mostró en la liga de los Estados Unidos, en donde fue elegido varias veces el jugador más valioso y el mejor pasador. EFE.
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