Massachussets. Foxboro, la vigésima primera ciudad estadounidense en la que jugará la Tricolor en su historia, esperaba anoche al equipo nacional con un clima cálido y la promesa de buen tiempo para su debut, este sábado ante Canadá, en la VII edición de la Copa de Oro.
En el equipo costarricense no viajó el volante-lateral derecho de Alajuelense, Alexánder Castro, quien no pudo sumarse al equipo en el aeropuerto internacional Juan Santamaría por un impedimento de salida.
El futbolista tiene hasta mañana para arreglar su situación y viajar al torneo, o de lo contrario será reemplazado por alguno de los hombres que quedaron en San José en calidad de reserva en su puesto: Jervis Drummond o Harold Wallace.
Antes de salir de Costa Rica, el técnico Steve Sampson abandonó la cautela de los días previos y, por primera vez, aceptó que para el juego del sábado ante los canadienses, “el equipo llegará casi al nivel ideal”. El timonel resaltó la “química imperante en el equipo” como una de las fortalezas de cara al certamen.
Primera cita
El sábado a la 1 p. m. locales (11 a. m. en Costa Rica), la Tricolor inaugurará la Copa de Oro en el moderno estadio Gillette, sede de los Patriotas de futbol americano y del Revolution de la liga local de futbol (MLS).
Por primera vez, esta pequeña ciudad servirá de anfitriona para el equipo tico, que jugó su primer partido en este país en setiembre de 1972. Ya antes estuvo cerca de aquí, cuando vino a foguear a la Italia de Arrigo Sacchi en el estadio Yale, en New Haven, Connecticut, en junio de 1994.
Los Ángeles es la ciudad donde más partidos jugó la Tricolor, con 12, seguida de Miami, plaza en la que disputó cuatro encuentros en los últimos dos años y podría jugar uno o dos más en esta edición de la Copa, de acuerdo con sus resultados.
Pleno verano
Esta vez, a diferencia de tantas otras en que el clima fue un rival más en la cancha, el combinado patrio llegará a la costa este de los Estados Unidos en pleno verano, con temperaturas cercanas a los 30 grados y largos días con 15 horas de luz natural, pues el sol sale a las 5:30 a. m. y se oculta pasadas las 8:20 p. m.
Después de abandonar el aeropuerto Logan, la Selección se trasladaría a su cuartel, el Babson College, ubicado en Babson Park, en los alrededores de Boston.
El equipo, que empezará esta mañana su trabajo en ese centro de estudios superiores, tiene seguros dos partidos por el grupo D en Foxboro: el sábado ante Canadá y el 16 contra Cuba. Posee, además, muchas posibilidades de jugar otro más por los cuartos de final.
Si avanza a las semifinales, se trasladará a Miami (Florida) o a la capital de México para buscar su boleto a la disputa del cetro.
Aunque Boston no cuenta con una presencia grande de inmigrantes costarricenses, no muy lejos de aquí, en Nueva Jersey (a poco menos de 400 kilómetros), está la colonia más grande de ticos en Estados Unidos.
Esto le aseguraría un buen respaldo a la Tricolor en el estadio Gillette, que tiene capacidad para recibir a 68.000 aficionados.
En ese mismo escenario jugará el grupo C, que integran Estados Unidos, El Salvador y Martinica. Los norteamericanos son favoritos, aunque los cuscatlecos también infunden respeto tras la sorpresiva victoria ante México, el domingo anterior en Carson, California.
Colaboró
el redactor José Luis Rodríguez.