Aquel taquito que precedió la primera anotación de Costa Rica en un Mundial mayor de futbol resultó una joya que muchos guardan en sus retinas.
Pero detrás del inolvidable pase, está la historia de un enamorado del gol: Claudio Jara Granados.
Inició su carrera en la segunda división jugando para el Yuba Paniagua y en 1982 debutó en la máxima categoría con el Club Sport Herediano.
Ganó dos campeonatos con los florenses (1985 y 1987), antes de pasar a la Liga Deportiva Alajuelense en 1991.
Integró la Selección Nacional de 1983 a 1993. Con la Tricolor participó en el Mundial de Italia 90 y ganó la Copa Uncaf del 91, como goleador del certamen.
Regresó al Herediano en 1995, un año después pasó a Guanacasteca y terminó su carrera con el Carmelita en 1997.
Anotó 143 goles en Primera División y fue goleador nacional en 1987.
Después de su retiro, Claudio se graduó como director técnico e integró el proyecto futbolístico de la Corporación Pipasa durante tres años.
Ahora tiene una escuela de futbol en la ciudadela Cubujiquí de Heredia y, este año, empezó a trabajar como asistente técnico en la Selección Sub-20.
Con 43 años, está casado, tiene tres hijos y vive en Mercedes Sur de Heredia. Administra un taxi y, además, practica futbol rápido o juega con el equipo máster del Herediano.
Como jugador era difícil estar con mis hijos mayores. Por eso ahora disfruto estar con mi niña de cinco años”
Claudio Jara G.
Exfutbolista nacional