Quiere verse cara a cara con las nadadoras que ocupan los primeros lugares del ranking mundial. Para ello, escoje muy bien junto al entrenador Francisco Rivas a cuáles pruebas asistir.
Claudia Poll no le rehúye a la competencia. Pero Rivas intuye que otras adversarias sí, cuando se dan cuenta de que la tica está confirmada para determinado torneo. "Prefieren no asistir, porque saben que van a tener que nadar más rápido".
Esa selectividad provocó que la ondina costarricense no tuviera acción en enero. Por ejemplo, ayer empezó una fecha de la Copa del Mundo en Estocolmo (Suecia), mas Rivas consideró que no era un buen parámetro para medir a su pupila.
"No queremos torneos para ganar por ganar, sino tener competencia, ir contra nadadoras que presionen a Claudia", aseguró el estratega a La Nación el lunes pasado, durante una plática en las oficinas del Club Cariari.
Con esos criterios seleccionará si acudir a un torneo en Nueva York (11 y 12 de febrero) o a uno en Belo Horizonte, Brasil (18 al 20 de febrero).
Ambas son fechas de la Copa del Mundo, pero Rivas quiere asegurarse de estar en el certamen que tenga mejores adversarias.
En el actual ránking mundial Poll ocupa el puesto 16 en los 200 libre, con tiempo de 1:58:99, y el 12 en el 400 libre (4:09:75).
La última prueba de Claudia fue el Campeonato Abierto de Estados Unidos, a principios de diciembre. Ahí arrasó con tres medallas de oro, y fue nombrada la mejor del certamen.
Velocidad
Pero la natación no se rige por trofeos sino por el cronómetro. Y los tiempos de Claudia le avisaron a Rivas que la curva de rendimiento estaba madurando más rápido de lo debido.
Poll cronometró 2:00:34 en el 200 libre y 4:11:69 en el 400. Según el entrenador, esos tiempos debieron llegar entre marzo y abril, cuando estuvieran más cerca del objetivo final, el Mundial de Piscina larga de Montreal, Canadá.
"En diciembre hubiera esperado 2:02 y 4:14, más o menos. Pero la prueba que más me impresionó fue la de 100 metros libre, porque ahí comprobé que además de potencia tiene velocidad".
Esos excelentes tiempos dieron "al traste" con parte de la planificación, pues no estaba previsto que nadara tan rápido. "Es un problema, pero uno positivo. Por eso decidimos eliminar Estocolmo, porque ya en diciembre habíamos visto de qué es capaz".
Luego de nadar en febrero, Poll entrará en una fase de entrenamientos llamada "intensiva". Para junio tiene prevista la gira del Mare Nóstrum en Europa, una de las más importantes de la temporada por la calidad de las rivales y por la cercanía del Mundial.
Antes de eso, Rivas tratará de conseguir un torneo en marzo o abril, para que Claudia mantenga el ritmo de competencia.
Y a la hora de escoger cuál certamen, el criterio será siempre el mismo: foguearse, cara a cara, con la élite mundial.