
Italia, subcampeón mundial de futbol y uno de los favoritos para ganar la Eurocopa 96, fue eliminada ayer al empatar 0-0 con Alemania, en un partido en el que desperdició un penal y jugó la última media hora con un hombre de más.
El encuentro fue dramático, pues si bien los italianos crearon suficientes ocasiones para hacer el gol que necesitaban, la labor del portero Andreas Koepke silenció a los miles de azurris presentes en el estadio de Manchester.
La ocasión dorada para Italia llegó a los 7 minutos, cuando Gianfranco Zola se hizo atajar un penal por Andreas Koepke. Pierluigi Casiraghi escapó solo tras un mal despeje de Matthias Sammer y fue derribado por el arquero dentro del área.
El árbitro belga Guy Goethals cobró penal, pero no expulsó a Koepke, en una decisión severamente cuestionada por los italianos.
Zola se encargó del remate desde los doce pasos y sacó un tiro débil hacia la izquierda de Koepke, quien le adivinó la intención y contuvo el penal.
Italia no pudo quebrar la resistencia de Alemania, especialmente la de su arquero Koepke, quien tuvo varias atajadas providenciales.
Ni siquiera cuando los germanos se quedaron con diez hombres en el minuto 59, tras la expulsión de Thomas Strunz.
Alemania se clasificó como líder del Grupo C, con siete puntos. Los italianos quedaron empatados en puntos con la República Checa, que igualó 3-3 con Rusia. Los checos, sin embargo, se clasificaron por haber ganado 2-1 su partido con Italia.
La República Checa perdía 3-2 a cinco minutos del final de su partido, y ese resultado hubiese clasificado a Italia. Pero empató con un gol agónico y dejó a los italianos afuera.
Italia se jugó al ataque ante un equipo alemán que estaba casi clasificado y que salió decidido a no correr riesgos.
Algunos tiros de larga distancia de Diego Fuser hicieron temblar el arco alemán, incluyendo una notable atajada de Koepke a los cinco minutos ante un remate del italiano.
Otro tiro de Fuser superó a Koepke, pero cruzó el arco y se negó a entrar.