
Pekín (AP). Preocupada porque sus esfuerzos para atajar la contaminación podrían ser insuficientes, China anunció el jueves una serie de medidas de emergencia que implementaría si los cielos no están más limpios para los Juegos Olímpicos, incluyendo el cierre de más industrias y mayores restricciones vehiculares.
La contaminación del aire, una de las mayores preocupaciones de los organizadores de los Juegos, obligó a Beijing a tomar drásticas medidas este mes, entre ellas sacar de circulación a la mitad de los 3,3 millones de vehículos, detener la mayor parte de la construcción y cerrar algunas fábricas en la capital y provincias aledañas.
Las medidas de emergencia incluyen cerrar más de 200 industrias adicionales y restringir más vehículos en Beijing, Tianjin y la provincia de Hebei, según un aviso publicado el jueves en el portal de internet del gobierno.
En la capital, otras 105 fábricas de máquinas, químicos y de materiales de construcción serían cerradas temporeramente. En Tianjin, a 130 kilómetros al este, se clausurarían 56, mientras que 61 serían cerradas en Hebei.
En Beijing, además de las restricciones vehiculares en días alternos según la terminación de número par e impar de las matrículas, los automóviles cuyo último dígito sea igual al último dígito de la fecha no podrían circular. Tianjin y Hebei comenzarían a implementar medidas similares con los números pares e impares.
Además, se detendría toda la construcción en Beijing.
El aviso señala que una vez comiencen los Juegos el 8 de agosto, las medidas de emergencia serían implementadas si las autoridades deciden que la calidad del aire no mejoró suficiente.
Si hay condiciones del tiempo desfavorables, y la calidad del aire no cumple con la norma en las siguientes 48 horas, el centro de operaciones generales sugerirá que se implementen los planes de contingencia, señala el aviso.
El jueves, el índice de contaminación subió a 69, pero se mantuvo dentro de la norma nacional aceptable.
Un día antes, el índice de la ciudad había bajado a 44, menos de la mitad que el martes, y el más bajo desde el 20 de julio cuando las medidas fueron implementadas por primera vez.
Corrientes de viento y lluvia a principios de la semana ayudaron a despejar el aire.
Las medidas están cumpliendo el efecto deseado, afirmó Du Shaozhong, subdirector de la oficina de protección ambiental de Beijing, en una entrevista con la AP.
La información diaria desde el 20 de julio muestra una mejoría en la calidad del aire, indicó.
Una cifra por debajo de 50 es considerada buena, y entre 51 y 100 es moderada. Pero los críticos señalan que incluso los niveles moderados superan la recomendación de la Organización Mundial de la Salud para aire saludable.