Pereira. La selección chilena de Futbol llegó hoy a la ciudad colombiana de Pereira, donde el próximo domingo se enfrentará a su similar de México en los cuartos de final de la Copa América'2001, con la mente puesta en dicho encuentro, que sus integrantes calificaron de "trascendental".
Chile avanzó a la segunda fase de la Copa América como segundo del Grupo A, que se jugó en Barranquilla, tras ganar a Ecuador (4-1) y Venezuela (1-0), y perder (0-2) ante Colombia, que fue el ganador de la serie.
Por su parte, México fue segundo en el Grupo B, jugado en Cali, donde ganó a Brasil (1-0), empató con Paraguay (0-0) y cayó ante Perú (0-1).
El equipo que dirige Pedro García dejó atrás físicamente -unos 1.000 kilómetros- pero no en la memoria la ciudad de Barranquilla, en la costa atlántica, a primera hora del día, para llegar a media mañana hasta Pereira, situada en el llamado "eje del café", a 334 kilómetros de Bogotá.
En la capital colombiana se separó definitivamente de la plantilla el lateral Moisés Villarroel, quien emprendió el regreso anticipado a su país, para tratarse una distensión del ligamento medio de la pierna derecha que le apartó del torneo.
La baja de Villarroel entristeció a sus compañeros, pero no les hizo decaer el ánimo optimista de cara al partido del domingo, que a su juicio, "es ganable", como dijeron a EFE varios integrantes del equipo.
En la selección que dirige García hay tres jugadores que actúan en clubes mexicanos: el defensa Ricardo Rojas (América), el centrocampista Pablo Galdames (Cruz Azul) y el delantero Reinaldo Navia (Tecos), aunque Galdames no podrá jugar el domingo, tras ser castigado con un partido de suspensión el pasado martes, en el partido que Chile jugó con CololmbiA (0-2), en Barranquilla).
"Es una lástima, me habría gustado mucho estar en este partido", comentó Galdames, que con el Cruz Azul alcanzó este año la final de la Copa Libertadores, que perdió frente al Boca Juniors de Argentina.
También milita en el León de México el centrocampista Rodrigo Valenzuela, y aunque está recién fichado, anteriormente tuvo una experiencia en el América.
Por su parte, el delantero Cristián Montecinos, la figura de Chile en esta Copa América, además de estar entre los jugadores más destacados del torneo, también ha pasado por varios equipos mexicanos en su carrera profesional.
Todos ellos coincidieron en que México no será un rival fácil para Chile, más allá de que haya perdido ayer su último partido del Grupo B (0-1), ante Perú en Cali, y recordaron que el conjunto que dirige Javier Aguirre ha llegado a las instancias finales en todas las últimas ediciones de la Copa América.
No obstante, también señalaron que si Chile logra recuperar los jugadores que están lesionados o terminaron golpeados la primera fase (Mauricio Aros, Pedro Reyes, Eros Pérez y Marco Villaseca), podrán alzarse con el triunfo.
A su llegada, el técnico Pedro García admitió que el clima de Pereira, más templado que el tórrido y húmedo calor de Barranquilla, es un factor que favorece a su equipo, pero al mismo tiempo subrayó: "si ganamos será porque jugaremos mejor que el rival".
García insistió en que su equipo ha rendido en este torneo más de lo que se esperaba en Chile, pero descartó que la plantilla esté conforme con lo realizado.
"Vamos a tratar de llegar a las instancias finales, con humildad, aplicación, unidad y tratando de mejorar nuestro nivel, como lo hemos venido haciendo", subrayó el entrenador chileno.
Tras la llegada del equipo a Pereira, Pedro García dio descanso a la plantilla por unas horas, pero programó un entrenamiento vespertino, "para ver cómo están los lesionados y meternos de lleno en la planificación del partido".
En medio de las preocupaciones del viaje y la instalación en su nueva sede, los jugadores chilenos no pudieron evitar la nostalgia por Barranquilla, donde "nos sentimos como en casa", como sintetizó Pablo Galdames.
"En Barranquilla se vibra con el futbol, nos hemos traído a esa gente extraordinaria en el alma", comentó Rodrigo Valenzuela.