La Federación Haitiana de Futbol convocó a Brun Anghedon Huguens para los próximos tres partidos que ese país realizará, entre el 18 y el 24 de octubre, ante la mundialista selección de Camerún y las formaciones de Cuba y Martinica.
Esta nueva posibilidad en su carrera es calificada por el jugador como una excelente opción para reencontrarse con su gente, y el balompié que dejó hace cuatro años.
La serie de encuentros contra esos países forma parte de un torneo internacional que servirá para la reapertura del viejo estadio Sylvio Cator, de Puerto Príncipe -capital haitiana-, con capacidad para 25.000 espectadores.
Anghedon, de 24 años (nació el 3 de agosto de 1973), se trasladó el martes pasado a su tierra natal, una vez que Carmelita, conjunto con el que participa en el Campeonato, estuvo de acuerdo en otorgarle el permiso correspondiente.
Para los juegos eliminatorios ante Trinidad y Tobago y Cuba, Anghedon fue convocado; sin embargo, al no contar con la visa para ingresar a suelo trinitario, debió quedarse en Costa Rica.
El futbolista jugó para Turrialba y ahora lo hace para Carmelita y contó con una fugaz oportunidad en Alajuelense, en los encuentros que efectuó en la anterior versión del Torneo los Grandes de Centroamérica.
Los haitianos, recordó Anghedon, pretenden, desde ahora, desarrollar un verdadero proceso con miras a la eliminatorias del Mundial del 2002, organizado conjuntamente por Japón y Corea del Sur.
El balompié de la isla, cuya federación se fundó en 1904 y se afilió a la FIFA en 1933, es aficionado. Sin embargo, al ganar la Copa de la CONCACAF (1973), ya contó con una intervención en el Mundial de Alemania 74, en el que asustó durante seis minutos a Italia, para caer luego 1 a 3.
En el citado torneo, en Múnich, los caribeños perdieron con Polonia 0 a 7, y 1 a 4 contra Argentina, con lo cual ocuparon el puesto 15 entre 16 participantes.
Huella histórica
Henry Francillon, arquero, tras el Mundial, fue contratado en el Múnich 1860 de Alemania, y Emmanuel Sanon, quien acabó con una tremenda racha de imbatibilidad de 1.143 minutos de Dino Zoff en partidos internacionales con el seleccionado italiano -desde setiembre del 72 a junio del 74-, se convirtió en la gran figura del futbol haitiano, al punto que luego se trasladó al balompié francés.
Para Anghedon el llamado a integrar la selección de su país no representa ninguna sorpresa.
"Me sorprendí la primera vez; yo creía que no sabían que jugaba futbol en Costa Rica", dijo Anghedon.
El mediocampista se desenvuelve, por lo general, como un volante de apoyo y llegó al país a estudiar biología tropical, pero el futbol interrumpió sus estudios y abandonó la Universidad Nacional para dedicarse más al conjunto de Turrialba. En la actualidad cursa la carrera de administración de empresas.
"Mi aspiración es tener un título profesional, aunque el futbol también es mi pasión.
"Estar en un equipo grande es mi meta; sin metas nada sirve."
Colaboró en esta información Rodrigo Calvo, redactor de La Nación