Teresópolis (Brasil), 14 nov (EFE).- Los jugadores de la selección brasileña de fútbol viajaron hoy a Lima tranquilos, sin temer a los ritos de hechiceros peruanos para minar su poderío.
Las imágenes de ceremonias de hechicería contra la selección difundidas el jueves por la televisión peruana impactaron a los jugadores de Carlos Alberto Parreira, pero no alteraron el ambiente optimista que rodea al equipo para el tercer partido de las eliminatorias sudamericanas del Mundial de 2006, el domingo en Lima.
"Macumba no hará la diferencia (en el partido) porque nuestro equipo está concentrado", afirmó el experimentado defensa central Lúcio.
"Eso (la hechicería) no entra en la cancha y no será diferente esta vez. Vamos a jugar fútbol y a buscar nuestra victoria", añadió.
Los místicos peruanos, además de hacer rituales a favor de sus jugadores, como el ariete Pizarro, también invocaron ayer malos espíritus contra los brasileiros, especialmente Ronaldo y Rivaldo, cuyas fotografías fueron rasgadas con cuchillos y las manos.
"¿Hicieron qué? ¡Brujería!" Ellos no juegan. En la cancha son once contra once. No creo en eso. Creo en la selección brasileña, en el trabajo que estamos haciendo y en la buena actuación contra Perú", dijo Rivaldo.
El coordinador técnico, Mário Jorge Lobo Zagallo, descartó que los brujos peruanos puedan afectar a sus jugadores.
"La brujería no entra en la cancha. No creo en eso de hacer macumba para ganar partidos. Creo en San Antonio. El es más fuerte", enfatizó.
Júnior, sustituto de Roberto Carlos, apeló a sus conocimientos místicos para aconsejar a Ronaldo y Rivaldo.
"En este caso, es mejor tener mucha pimienta y aceite de 'dendé'", dijo con ironía.
El centrocampista Gilberto Silva dijo que no está preocupado con la noticia originada ayer en la capital peruana.
"Tenemos que actuar con mucha atención para no ser sorprendidos. Vamos a tener que imponer nuestro ritmo y buscar la victoria", puntualizó. EFE
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