Lima, 20 jul (EFE).- El brasileño Kleberson y el uruguayo Diego Forlán, jugadores del Manchester United inglés, protagonizarán mañana en sus respectivas selecciones un duelo de "enemigos íntimos matizado por la amistad profunda fuera de la cancha, y la necesidad de ganar para llegar a la final de la Copa América.
El aguerrido centrocampista de marca Kleberson manifestó hoy que el medio de enganche Forlán "es uno de los jugadores que más ayudó" en su difícil adaptación al fútbol inglés.
"A él (Forlán) le debo mucho. Somos grandes amigos, pero mañana, en la cancha, cada uno luchará por sus intereses". anotó José Kleberson Pereira, el único titular de la selección que conquistó el Mundial de 2002 ha sido convocado por Carlos Alberto Parreira para la Copa América en Perú.
El ex jugador del Atlético Paranaense dijo hoy que ha advertido a sus compañeros "sobre la peligrosidad de Forlán".
"Necesitamos tener mucho cuidado con él. Por su habilidad, el manejo de los perfiles y su fuerte remate de media distancia".
Para Forlán, ex jugador del Independiente argentino, el sentimiento por Kleberson "es similar".
El jugador de 25 años recordó que, además de Kleberson, en Inglatera tiene gran amistad con Edu, titular de la selección brasileña y del Arsenal, uno de los más enconados rivales del Manchester.
"Con Edú no tengo ningún sentimiento especial para enfrentarlo. Con él y Kleberson somos grandes amigos y compartimos gran parte del tiempo, pero al enfrentarlos mañana, esas cosas las dejaremos de lado", advirtió.
El partido de las semifinales de la Copa América entre Brasil y Uruguay que se disputará mañana en Lima, también puede poner frente a frente a dos compañeros de equipo: el uruguayo Darío Silva y el brasileño Julio Baptista, que militan en el Sevilla español.
Julio Baptista es reserva en la selección de Parreira, al contrario de lo que vive en el conjunto blanco, donde es figura.
Y Silva, figura de la selección uruguaya gracias a sus dos goles que garantizaron el domingo pasado la clasificación para las semifinales, ha pasado una temporada para el olvido en España. EFE
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