México, 21 may (EFE).- El delantero brasileño Kléber Boas, de las Aguilas del América, aseguró hoy que su castigo de tres partidos de veto en el fútbol mexicano tiene que ver con el peso de los colores del Cruz Azul, y la emprendió contra el club celeste.
En el partido de ida de la semifinal, el pasado jueves, el vídeo repitió el momento en el que el brasileño lanzó una patada por los genitales al defensa del Cruz Azul Federico Lussenhoff, pero Kléber no reconoció nada y consideró injusto el castigo.
"Creo que con Cruz Azul todo puede pasar, si es otro equipo no pasa nada", señaló en declaraciones al diario Récord.
La agresión de Kléber ha dividido en dos bandos a los analistas del fútbol mexicano; mientras unos apoyan al suramericano a pesar de la claridad del vídeo, otros aseguran que debió haber sido expulsado por el ataque artero.
Si Kléber hubiera recibido tarjeta roja, el encuentro América-Cruz Azul hubiera sido distinto porque las Aguilas después perdieron a otro jugador y hubieran terminado con nueve en la cancha, sin embargo el tema se ha tocado todo, lo que demuestra que cada quien defiende su parte en la liguilla y busca ganar como sea.
El jueves, el árbitro Manuel Glower no vio la falta grave de Kléber y si su carencia no decidió el encuentro fue porque Cruz Azul tuvo la oportunidad de empatar y hasta ganar como visitante, pero falló demasiado y por ahí se le fue el resultado positivo.
Hoy Kléber dijo a Récord que cuando el árbitro ayudó a Cruz Azul el domingo al decretar un penal a favor de los azules, el equipo no dijo nada, algo incierto porque el pasado miércoles el técnico Rubén Romano reconoció que el árbitro se equivocó a su favor el domingo, elogió al oficial por reconocer su error y se comprometió a no molestar a los árbitros, por respeto a tanta sinceridad.
Las declaraciones de Kléber se producen en un ambiente de "ganar como sea" que predomina en el fútbol mexicano, en el que en la presente liguilla algunos clubes han olvidado el juego limpio por tal de sacar ventajas.
Una de las irregularidades más notables ocurrió el miércoles en el partido de ida de la semifinal entre Tecos y Morelia cuando el técnico Ricardo Ferretti, del Morelia, calificó de tramposa la medida de los Tecos de situar la banca de los visitantes en un lugar sin la visibilidad, lo cual limitó su labor de estratega.
Los delanteros fingiendo faltas en el área y echados al suelo para hacer tiempo cuando su equipo está delante son casos comunes en el fútbol de México en el que cuando los técnicos pierden casi siempre quieren echar la culpa a los árbitros y pocos son críticos cuando trabajan mal. EFE
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