Gwangju, Corea del Sur. El ataque total que propugnó el técnico Luiz Felipe Scolari para el encuentro contra Turquía dio a Brasil su primera victoria en el Mundial de Corea-Japón 2002, por 2-1 sobre Turquía, y al seleccionador costarricense, Alexandre Guimaraes, un resultado que considera favorable para sus aspiraciones.
Scolari alineó a Juninho, Ronaldinho, Ronaldo y Rivaldo y Brasil no paró de atacar, dio una imagen distinta a la de las eliminatorias y fue capaz de superar el marcador adverso con el que llegó al descanso, pero también reveló las dudas que provoca su defensa.
Turquía se defendió como pudo del acoso brasileño durante casi tres cuartos de hora y se encontró con un gol a favor, en el último instante de la primera parte, después de que Hasan Sas leyese perfectamente el enorme hueco que dejó la zaga brasileña.
La respuesta del conjunto de Scolari fue meritoria, porque se lanzó con todo y permitió ver la recuperación de Ronaldo y Rivaldo, dos jugadores sobre los que había dudas de cuál sería su estado de forma.
Ronaldo marcó, en el minuto 50, un gol acrobático, tras aprovechar un pase de Rivaldo, que a falta de tres minutos para el final, marcó de penalti el gol de la victoria brasileña.
Con el triunfo, y la imagen mostrada, Brasil recupera su condición de favorito y ayuda a Costa Rica, que deseaba que el conjunto de Luiz Felipe Scolari "barriese la cancha de rivales".
Alexandre Guimaraes quiere llegar al encuentro contra Brasil con más de media clasificación en la mano, para lo que necesitaba una derrota turca y que, mañana, su equipo no falle contra China.
En Gwangju, en un encuentro que será seguido en China por unos 600 millones de personas, Costa Rica regresará al Mundial doce años después de su última aparición y con la expectativa de volver a pasar a los octavos de final.
"Estamos preparados para el partido y por eso no nos obsesiona el rival", ha dicho Guimaraes, que asume que su equipo tendrá que llevar la iniciativa del juego.
El técnico costarricense dijo que, ahora, lo único que le preocupa es aprovechar las oportunidades que tendrá su conjunto de "ir más allá de la segunda fase".
Costa Rica asume su favoritismo y China se lo entrega, pero deja abierta la posibilidad de la sorpresa, porque, como hoy dijo su entrenador, Bora Milutinovic "el futbol no es científico".
Milutinovic, aún bajo los efectos de la gripe, afirma que ha tratado de inculcar a sus jugadores sus experiencias, porque lo más importante es que, en su debut, "controlen las emociones y disfruten del juego".
El técnico ha pedido a los árbitros que no también protejan a los equipos pequeños, aal referirse al triunfo de la selección española sobre Eslovenia (3-1).
Milutinovic asegura que no se considera el maestro de Guimaraes, al que dirigió en el Mundial de Italia90 y dijo que tampoco Costa Rica es sólo Paulo Wanchope, sino que tiene más jugadores capaces de resolver partidos. Mañana, en Gwangju, ambos buscarán un triunfo que les entreabrirá la puerta de los octavos de final.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.