El lateral Anderson Polga confirmó temprano con un remate de media vuelta en el área lo que todos sabían: que el equipo europeo era un apetitoso banquete para la gula goleadora de Brasil.
El equipo anfitrión se animó, pero Islandia no se amilanó, y el partido se trabó en el área del visitante, aunque sin mucha técnica, inspiración, coordinación y cadencia entre los canarinhos .
Tronaban los gritos en las tribunas clamando por la presencia de Romário cuando Kléberson lanzó un flechazo venenoso desde 30 metros que se filtró por la escuadra izquierda del portero Arason.
En la primera tímida excursión de Islandia, a los 22 minutos, el guardameta Marcos falló de forma grosera al soltar el balón en el corte de un centro suave desde la izquierda.
Y a partir de los 36 minutos, miles de brasileños desertaron pues, además de los abucheos a los jugadores de Luiz Felipe Scolari, aplaudieron las defensas o avanzadas de rivales.
La simpatía de la torcida brasileña con los "hombres de hielo" quedó sellada a los 76 minutos cuando Steinsson logró lo que nadie esperaba: un gol a Brasil en veloz maniobra individual en la que dejó sembrados a dos defensas.
Los tetracampeones del mundo formaron con Marcos; Juan, Anderson Polga, Cris (Alex, 46í); Belleti (Kleber, 46í), Gilberto Silva (Vampeta, 62í), Kleberson (Marques, 46í), Kaká, Paulo César; Franca (Washington, 46í) y Edilson