Disminuida y desorganizada, la selección brasileña de futbol frenó a la furia española, con la que empató ayer a cero goles en un encuentro amistoso disputado en el estadio Balaidos de Vigo.
Sin su entrenador Wanderley Luxemburgo ni Ronaldo, de gira con la selección olímpica en Australia, los subcampeones del mundo sufrieron durante los primeros 25 minutos la presión de los españoles, que jugaban su primer partido de preparación de la Eurocopa 2000.
A los tres minutos, el delantero del Real Madrid, Fernando Morientes, envió un disparo potente al poste tras un centro de Joseba Etxeberria, que había recuperado un balón perdido por Rivaldo.
Los brasileños sufrieron cuando Raúl hizo una penetración en el área, y elevó el balón demasiado alto. La "Seleçao" respondió con disparos lejanos y sin peligro de Anderson y Elber.
En la continuación, Roberto Carlos y después Asunçao de un disparo potente por encima del larguero, llevaron algo de peligro.
Este encuentro marcó la última cita con la "Seleçao" de Aldair, quien recibió al inicio del encuentro una distinción de manos del expresidente de la FIFA, el brasileño Joao Havelange.
España alineó con Molina; Michel Salgado, Abelardo, Paco, Sergi; Etxeberria (Munitis, 67'), Guardiola, Valerón (Engonga, 67'), Luis Enrique (Mendieta, 81'); Raúl (Alfonso, 85') y Morientes (Urzaiz, 67').
Brasil lo hizo con Marcos; Cafú, Antonio Carlos, Aldair, Roberto Carlos; Marcos Asunçao, Emerson, Rivaldo (Ze Elías, 90'), Ze Roberto (Giovanni, 69'); Elber y Anderson (Jardel, 66').