Michigan. Dos pugilistas de tremenda pegada y capaces de llegar a extremos insospechados se medirán mañana cuando Mike Tyson se tope con Andrew Golota.
Los dos tienen abundantes nocauts en su trayectoria, y numerosos episodios oscuros.
Golota vio esfumarse millones de dólares al ser descalificado dos veces por pegar debajo del cinturón en peleas que iba ganando claramente ante el campeón mundial de entonces Riddick Bowe. También mordió a Samson Pou'ha en un hombro y le pegó un cabezazo a Danell Nicholson.
Y Tyson tiene una larga lista de infracciones dentro del ring, incluido un golpe después de sonada la campana que obligó a anular una reciente pelea con Orlin Norris y un par de mordidas a las orejas de Evander Holyfield que motivaron una larga suspensión. En otra ocasión siguió tirándole golpes a Lou Savarese cuando se interpuso el árbitro.
El polaco Golota aseguró que ``pienso hacer una pelea limpia''.
Su técnico Al Certo sostuvo que ``son dos boxeadores profesionales y saben cómo pelear. La prensa quiere una pelea sucia y está provocando a los pugilistas. Pienso que va a ser una buena palea''.
Pero seguidamente advirtió que ``si Tyron pelea sucio, Golota podría levantarlo y tirarlo del ring''. Aludía al tamaño de Golota, quien es mucho más grande que Tyson.
Es previsible que Tyson trate de aniquilar a Glota de entrada, como es su costumbre. Cuando se le preguntó cuánto durará la pelea, el estadounidense respondió: ``Lo que toma matar a alguien''.
Golota pareció intimidado cuando Lennox Lewis lo noqueó en el primer round por el cetro del CMB en octubre de 1997.
Certo asegura que el polaco ``no se siente intimidado por Tyson. Tyson debería sentirse intimidado por Golota. Es de baja estatura y ya tiene sus años. Cuando uno entra en años, los rivales de mucho físico lo intimidan''.
``Para mí, (Golota) es un chiquitín'', declaró Tyson.
Tyson, quien dice disfrutar cuando lo pintan como el malo de la película, lució muy tranquilo esta semana.
El estadounidense ya no está tomando el antidepresivo que ingería, pero toma otros medicamentos para controlar su fogoso temperamento.
A Tyson, quien tiene 48 triunfos, 42 de ellos por nocaut, y tres derrotas, no le vendría mal una victoria clara, en una pelea limpia.
Su imagen de invencible es cosa del pasado y su comportamiento dentro del ring empañó mucho su imagen.
De todos modos, cobrará 10 millones de dólares por le pelea de mañana. Golota percibirá 2,2 millones.
Tyson perdió una pelea con Buster Douglas cuando estaba en su apogeo y las dos que hizo con Holyfield, una por nocaut técnico y otra por descalificación.
Golota ganó 36 combates, 24 de ellos antes del límite, y perdió cuatro.
A las descalificaciones ante Bowe y la paliza que le dio Lewis se sumó un abandono en el 10mo round tras ser derribado por Michael Grant en noviembre de 1999.
La velada incluirá una pelea entre Zab Judah y el mexicano Héctor Quiroz por el cetro welter junior de la FIB en poder del primero.