Londres. El boxeador estadounidense Mike Tyson fue protegido hoy viernes por un cordón policial en su visita al popular barrio afrocaribeño de Brixton.
Tyson, quien con su visita hizo caso omiso a las palabras del presidente del barrio que le había dicho que no era bienvenido a Brixton, fue recibido como un héroe por miles de habitantes de Brixto, ubicado en el sur de la capital de Inglaterra.
"Queremos a Tyson", fue el grito de miles de aficionados que salieron a las calles a recibir a su héroe.
Jim Dickson, el presidente del barrio, había dicho el miércoles pasado en un comunicado que "Tyson es un paria y no es bienvenido. A él se le aceptó en el país para entrenarse, pelear e irse lo antes posible. No tiene nada que hacer en Brixton".
Pero Tyson lo desafió y hoy viernes siguió los pasos de Mohammad Ali, quien en su visita a Londres el año pasado, paseó por las calle de Brixton y saludó e intercambió palabras con cientos de aficionados que le dieron la bienvenida.
Unas horas antes de su visita, el boxeador le dijo a la prensa que "hay mucha gente allí, de acuerdo con la historia que conozco de Brixton, que ha matado y ha estado en prisión por hacer todo tipo de cosas".
"¿Llevarían ustedes a alguien que no conoce nada de eso para que hablara con la gente y decirles que hay que salir adelante?. Yo he estado ahí, en los mismos lugares que esta gente ha estado. ¿Llevarían usted a alguien que no conoce nada de esto para decirle a esta gente cómo vivir?", prosiguió Tyson
El púgil añadió: "Yo simplemente estoy feliz de ir porque como un hombre negro más en el mundo, uno siempre debe ir a rendir tributo al área donde nuestra gente está".
Debido a la cantidad de personas que salieron a las calles a recibir al ex campeón de los pesos pesados, Tyson se vio obligado a refugiarse a la estación de policía de Brixton y minutos más tarde apareció en la ventana del tercer piso del edificio con un megáfono en sus manos. "Me han dicho que no me quieren acá, ¿es verdad?. Este hombre del consejo de Brixton no me puede decir nada que yo no sepa acerca de mis hermanos. Muchas gracias. Yo amo Brixton", dijo Tyson antes de desaparecer por la ventana, mientras los habitantes del barrio le seguían aclamando.
Tyson peleará el próximo 29 de enero en Manchester contra el ex campeón de pesos pesados de Gran Bretaña, Julius Francis.
El boxeador estadounidense llegó a Londres el pasado domingo y el Ministro del Interior del Reino Unido, Jack Straw, le dio un permiso especial de ingreso al país por motivos "excepcionales", pese a que la ley británica le impide la entrada a aquellas personas que hayan sido sentenciadas a prisión por más de doce meses en cualquier país.