Cartago. En menos de un año, el checo Michal Bílek quien fue considerado el mejor futbolista de la antigua Checoslovaquia en 1989 experimentó tres cambios de importancia en su vida futbolística.
En el 2000, a la edad de 35, colgó los botines con el FK Teplice. Esa misma temporada, el técnico de ese club, Josef Pesice, parte a Costa Rica para dirigir al Club Sport Cartaginés, por lo que se encarga del banquillo de ese equipo.
Para cerrar el ciclo de cambios, este 2001, cuando Pesice regresa a su terruño, recomienda a Bílek para que lo suceda en la dirección técnica de los brumosos.
Y ayer el nuevo estratega de los azules empezó el primer día completo de trabajo, en el primer equipo que dirige más allá de su patria.
Alto, de pronunciada calvicie, con un porte atlético que denota su reciente adiós de las canchas y con un español bastante entendible (herencia de su paso por el Betis de Sevilla) el nuevo entrenador azul tiene la convicción de que triunfará en tierras cartagas.
"Pese a que faltan pocos días para comenzar el torneo, don Josef Pesice me hizo un informe muy completo del equipo, lo que me facilitará el trabajo.
"También contaré con el apoyo de Ivan Mraz, quien conoce muy bien las escuelas checa y costarricense", declaró el exmediocampista ofensivo del Spartak de Praga y de la selección de la antigua Checoslovaquia.
Hace 11 años
Por cierto, fue ese combinado el que le facilitó el primer contacto con el futbol tico.
Sucedió en el Mundial de Italia 1990, cuando los checoslovacos derrotaron a la Tricolor, 4 a 1, en Bari, por los octavos de final.
De aquel duelo recuerda la figura de Hernán Medford (de quien se sorprendió que todavía se encuentre en actividad).
El contacto de aquellos 90 minutos le dejó un buen aunque breve concepto del futbol tico. "Es veloz y técnico", sostuvo.
Bílek confirmó que en los próximos días se incorporará a las tiendas brumosas el volante de llegada Michael Dolezal.
Este jugador, comentó el entrenador cartaginés, integró todas las selecciones menores de 23 años de la República Checa.
Bílek quien vivirá en San Rafael de Oreamuno se inclina por el equilibrio en defensa y ataque, con un tránsito preciso y veloz del balón.
Ayer ya dirigió su primer entrenamiento, con la ayuda de Mraz, en el antiguo Seminario Menor. "No puedo decir mucho hasta que vea al equipo jugando un colectivo o un partido de fogueo, pero lo trataremos de hacer lo más pronto posible".