En su mano había dos tiquetes: uno que lo llevaría a China, donde el pago sería mayor, y otro que le traería a Costa Rica, donde estaban sus amigos.
Dejando de lado la ambición económica, Rafael Bianchi aceptó la segunda opción y se vino a formar parte del Club Sport Herediano.
Con 1,89 metros de estatura y 87 kilos de peso, Bianchi, de origen uruguayo, es a partir del miércoles anterior uno de los delanteros que tendrá a su disposición el entrenador Carlos Linaris para la próxima temporada.
Precisamente fue el lazo afectivo con Linaris, también charrúa, el que inclinó la balanza para que Bianchi eligiera territorio centroamericano y no se fuera para Asia.
"Aparte de existir la barrera del idioma, acá en Costa Rica hay compatriotas y cultura latina, cosa que no iba a tener en China", dijo Bianchi el viernes anterior, poco antes de iniciar el entrenamiento matutino de los rojiamarillos en la cancha de Los Ángeles de San Rafael de Heredia.
Nacido en Montevideo, capital uruguaya, Rafael Bianchi es hijo de José Bianchi y Mabel Gandin.
Delantero oportunista
De acuerdo con Daniel Rosa, redactor de deportes del diario El Observador de Montevideo, este futbolista destaca por ser muy oportunista.
"Es un típico jugador nueve, que gusta de estar en el área y aprovechar cualquier situación que se presente", indicó Rosa.
El periodista explicó que la corpulencia de Bianchi le hace un jugador fuerte tanto en el choque como en el juego aéreo.
"Siempre fue goleador en los equipos que estuvo", agregó Rosa.
A ello se antepone el hecho de que no sea un buen conductor de la pelota, y tenga poca técnica.
"Dentro del área rinde bien, pero fuera de ella su remate es flojo".
Según Rosa, Bianchi se inició en la primera división uruguaya con el Rampla Juniors, aunque las ligas menores las realizó con el Nacional de Montevideo.
Acerca de la situación actual del futbolista, dijo que venía de jugar en Argentina y estaba esperando una oferta en el exterior.
Dicho dato fue confirmado por el propio jugador, quien señaló que proviene del Club Almirante Brown, de la segunda división de Argentina.
"En la temporada de 1999 jugué para el Huracán Corrientes, de la primera división argentina, y luego pasé al Almirante", expresó Bianchi.
Ser campeón
Aunque tiene apenas cinco días de estar en el país, Bianchi reconoce que la titularidad en el Herediano es un asunto difícil.
"Hay jugadores de muy buen nivel que lucharán por estar entre los 11. Yo vengo a trabajar fuerte y esperar la oportunidad", comentó.
Sobre la enorme cantidad de contrataciones que han realizado los florenses para la próxima campaña, el futbolista dijo que si un equipo tiene aspiraciones de campeón debe contar con una planilla reforzada.
"Aquí juegan un torneo largo, por lo que pueden venir castigos y lesiones. Creo que Linaris hace bien en contar con muchos jugadores de alto nivel".
Aunque por ahora se hospeda en la casa de Pablo Tiscornia, el otro uruguayo contratado por los rojiamarillos, Bianchi aclaró que en los próximos días buscará donde vivir.
"Mi esposa (Karina Nuñes) no está acá porque no he conseguido donde quedarnos".
Mientras observaba el trabajo de sus muchachos, Carlos Linaris manifestó que la llegada de Bianchi es parte del proceso de reestructuración del grupo.
"Él tiene en sus manos la opción de sobresalir o no. Yo lo conocí en Uruguay y me parece un buen jugador, que puede ofrecerle mucho al grupo", expresó Linaris.
A pesar de que en un principio existía la intención de traer a un futbolista brasileño, el técnico explicó que la situación se complicó y ello le abrió las puertas a Bianchi.
"Aún tenemos opción de traer otro extranjero, pero por ahora vamos a trabajar con lo que hay. Hasta ahora los objetivos que se han trazado se han ido cumpliendo".