El personaje en mención fue Bernardo de la Guardia, uno de los 71 espadachines de 26 países presentes en las justas. Los primeros puestos fueron para atletas de Italia, Francia y Hungría.
El museo histórico del Comité Olímpico Internacional , en Lausana, Suiza, aclaró que el nombre del tico que está en su base de datos es Bernardo y no Roberto, como se informó por muchos años.
De la Guardia, de origen panameño, actuó en la prueba individual de esgrima con sable, pero no superó la primera ronda. Compitió en seis encuentros. Su registro total fue de una victoria, dos puntos y 28 golpes anotados.
En el grupo 7 terminó empatado con el danés Hammer-Sorenson, para compartir un sétimo lugar entre siete atletas. De la Guardia, ya eliminado, fue juez en la segunda ronda por equipos, en el encuentro entre Estados Unidos y Suecia.
Su presencia en Berlín 1936 nunca llevó el visto bueno del Comité Olímpico Nacional (CON), porque este se fundó hasta 1953, detalló Luis Cruz, presidente de la Asociación Costarricense de Esgrima.
Siendo joven, De la Guardia viajó a Europa a estudiar medicina en Francia o Alemania. Allí aprendió la esgrima, para luego ir a la Olimpiada; en Costa Rica practicó la esgrima. Después de la Segunda Guerra Mundial se fue a vivir a Nueva York y nunca más volvió al país.