San Francisco, California. EFE. La recuperación del toletero Barry Bonds, de los Gigantes de San Francisco, se está convirtiendo en una auténtica pesadilla después que una infección en su rodilla derecha le obligó a tener que pasar de nuevo por el quirófano.
De acuerdo con el periódico San Francisco Chronicle, Bonds fue sometido a una tercera operación en su rodilla derecha para limpiarle una infección.
Antes que se diese esta operación ya habían surgido rumores que Bonds tuvo que someterse a la extracción de líquido de la rodilla, una muestra clara de que no se estaba recuperando bien de la artroscopía que le hicieron el pasado 17 de marzo para quitarle un cartílago.
Ante la falta de información oficial, siempre de acuerdo a la misma fuente periodística, la tercera artroscopía que le hicieron el pasado lunes fue en el centro médico de Southern California.
El agente del jugador, Jeff Borris, tampoco quiso comentar sobre la tercera operación de Bonds y se limitó a decir que volvería a jugar cuando estuviese en perfectas condiciones, la misma respuesta que han dado los directivos de los Gigantes.
"Lo único que puedo decir acerca de Barry es que cuando su rodilla esté saludable, lo verán en el campo de juego con su uniforme", comentó Borris.
Sin embargo, Bonds ya había adelantado la pasada semana que el proceso de recuperación que estaba haciendo iba a ser el último de su carrera profesional, porque si volvía a la competición y se lesionaba de nuevo no iba a trabajar más para competir.
"No quiero forzar nada y mucho menos mi vuelta a los campos, porque tengo muy claro que este será el ultimo proceso de rehabilitación al que me someto como profesional", señaló Bonds. "Ha llegado la hora de ser realista con este proceso".
Bonds actualiza su condición médica con informes que coloca en la pagina personal de internet y de acuerdo al último que ofreció el domingo, el ortopedista de los Angelinos drenó líquido de su rodilla.