Los hechos de fuerte tensión ocurrieron el miércoles por la noche, tras el partido de exhibición que jugaron Del Potro y el chileno Fernando González en las instalaciones de Newell’s, según confirmaron fuentes allegadas a la organización del evento.
Según La Capital, varios “barrabravas” pidieron hablar con el tenista argentino y tras ingresar al vestuario le solicitaron colaboración: “Una raqueta, una remera (camiseta) o lo que considere necesario”.
El presidente del club, Guillermo Lorente, pidió disculpas a los organizadores en nombre de Newell’s por el mal momento vivido por Del Potro, quien arribó la semana pasada a Buenos Aires tras ser finalista del torneo Masters de Londres.