
De verdad que la suerte dio en el blanco para Grettel Barboza, tiradora tica que ayer se enteró que está clasificada para las Olimpiadas de Atenas.
Barboza, de 47 años, ya había perdido toda esperanza de representar al país en la máxima cita deportiva del orbe.
Ella había logrado en el 2001 una marca que si bien no le aseguraba su presencia en los Juegos, sí le abría la posibilidad de recibir una de las invitaciones (wild card) de la Federación mundial de tiro.
Sin embargo, cuando ese organismo hizo el primer reparto, Barboza no figuró entre las escogidas, como tampoco estuvo en una segunda tanda de 17 invitaciones que hizo el ente rector del tiro en el mundo.
“Ya en ese momento nuestra participación se vio totalmente descartada, salvo que pasara algo muy particular”, confesó Alejandro Fernández, entrenador de Barboza.
Incluso, la campeona nacional de tiro comenzó un “descanso activo” y redujo sus entrenamientos a cinco horas por semana, según confesó ayer la propia Grettel.
No obstante, una de las favorecidas con las últimas invitaciones declinó su participación en los Juegos, y la tiradora tica recibió el wild card para competir en la modalidad de pistola de aire a 10 metros.
“Siento una gran sensación de felicidad, todavía estoy impactada por la noticia”, manifestó ayer Barboza, desde el Comité Olímpico Nacional.
Esta vecina de Escazú, madre de tres hijos adultos y quien reparte su tiempo entre el tiro y las tareas hogareñas, aumentará a partir de ahora sus sesiones de trabajo a tres horas diarias para recuperar los días perdidos.
A Fernández no le preocupa que la invitación llegara a estas alturas y se siente optimista de lo que pueda realizar su pupila en los Juegos.
“Hace 15 días ella rompió su propio récord y lo estableció en 372 puntos”, afirmó.