La felicidad de Rónald Gómez era elocuente cuando se le consultó ayer por su actualidad en el balompié mexicano, donde fue protagonista el pasado fin de semana por un golazo de su sello.
La Bala tiene doble motivo para festejar: el nacimiento de su segundo hijo, Daniel, hace 15 días en México, y el gol decisivo del domingo pasado en Pachuca, que le abrió a su club, el Irapuato, un abanico de esperanzas.
“Gracias a Dios las cosas me han salido muy bien y el rendimiento que he dado aquí es el que todo el mundo esperaba”, sintetizó ayer a La Nación , en charla telefónica desde México.
“La llegada de mi hijo a nuestra casa ha sido de una gran motivación y, sobre todo, de enorme alegría. Por eso quería anotar un gol para dedicárselo a él”, dijo.
Sus inicios fueron duros y hasta recibió críticas de la prensa y silbidos de la afición, que no comprendían la función en el campo que le dio su compatriota, el técnico Alexandre Guimaraes.
“Al principio, por la posición de descenso en que estaba el equipo, me tocaba jugar como un volante más tirado a la defensa y a tratar de salir a puro contragolpe. Eso no lo entendían”, detalló.
“Pero luego de que nos salvamos hace unas tres fechas, Guima me puso más suelto arriba y eso me favoreció más. Ahora la gente comprendió mi labor y conoce mi rendimiento. Los equivocados eran ellos”, aseguró.
Rónald dijo que en este punto no puede generalizar porque hay un sector del público que sí lo aplaude y que acepta la labor que realiza, junto a Mauricio Solís.
Un gol especial
El gol a los tuzos del Pachuca tuvo mucho significado para La Bala y el futuro del club, comentó el jugador. “Nos dio muchas opciones de clasificar a la liguilla, que es lo que todos queremos. Fue un gol importantísimo para enfrentar el sábado a Veracruz”.
Gómez subrayó que si logran la victoria estarían prácticamente clasificados a la liguilla, una octagonal en la que se disputa el título del campeonato azteca.
Clasifican los primeros y los segundos lugares de los cuatro grupos en que se dividen los 20 clubes de la liga mexicana.
Solo en caso de que hasta dos terceros superen en puntos en la tabla general a los peores segundos, será necesario jugar duelos de reclasificación.
“El partido contra Veracruz será muy cerrado. Nosotros lo que tenemos que hacer es ganar y nada más, pero sí dependemos de que Atlante no le gane a Tigres, que también necesita triunfar para clasificar”, destacó.
Irapuato, insistió, quemó distintas etapas en la temporada y a partir de esto ha venido jugando diferente. “Al principio no podíamos jugar tan abierto con tres delanteros, porque peléabamos el descenso. Una vez que se cumplió ese objetivo, empezamos a soltar más al equipo para jugar de tú a tú contra nuestros rivales. Esto nos dio muy buenos dividendos”, reiteró el atacante.
Gómez dijo que no le costó la adaptación al futbol azteca. “Aquí hay buen nivel, pero no es altísimo ni se compara a Europa. Me llevo muy bien con los compañeros y todos me trataron de buena manera. Por eso todo me salió muy bien aquí”, apuntó.
Sobre el tema de la Sele , Rónald declaró que el técnico Steve Sampson lo llamó para convocarlo a la eliminatoria contra Cuba, en junio. “Debo presentarme el 30 de mayo en Costa Rica”, resaltó el goleador del Irapuato.