La aventura de Gabriela Trujillo Sisfontes marcha a buen paso. Además de que es titular en el Sporting Plaza de Argel, es su capitana y soporte del engranaje que los tiene en el primer lugar de su grupo, en la Primera División del futbol femenino español.
Ella, con 26 años, juega como defensa central de este club de Alicante -sureste de España-, dirigido por el técnico Jesús Cañizares, quien le dio el voto de confianza para que ejerza su liderazgo en un grupo joven y exitoso.
Entre marzo y mayo de este año, Gaby pasó una prueba en el Sporting, que le valió un contrato hasta junio del 2005. Regresó en agosto y ya logró su adaptación en el exigente futbol ibérico.
Con marcado acento español, Trujillo está emocionada por su buen paso en Europa tras finalizar la primera vuelta del torneo. Así lo reveló desde Alicante, en una entrevista con La Nación .
-Gabriela, ¿cómo enmarca la buena campaña de su club?
-Solo tenemos un objetivo: ganar la liga. Y se está cumpliendo. Si lo logramos, podremos jugar la promoción para tratar de ascender este año a la Superliga.
"Terminar así en la primera vuelta, nos da la confianza de que vamos por muy buen camino".
-¿A qué aspectos atribuye el primer lugar del equipo?
-Desde el inicio, el club tomó las cosas muy en serio. Se reforzó en todas las posiciones del terreno. Tener una plantilla tan amplia, con 25 jugadoras, resulta una fuerte competitividad que nos obliga a luchar por hacer un equipo cada día más homogéneo.
-¿Cómo describe al club?
-Es una mezcla más de coraje que de buen juego, porque así se sacaron muchos partidos. Tiene aspiraciones de hacer historia, como el primer equipo de Alicante en jugar en la Superliga.
Buena diferencia
-¿Cuál es el rival directo?
-El Atlético de Madrid, con el que nos jugamos la Liga y ya empatamos en casa a un gol. Tenemos cuatro puntos más. Al resto de los equipos ya le sacamos una diferencia bastante notable.
-La nombraron capitana del equipo. ¿Por qué lo aceptó, si hace unos meses lo dudaba?
-Somos un grupo de cinco jugadoras que nos alternamos la capitanía. Están Esperanza, Belén, Natalia, Cristina y yo, aunque la banda solo la tienen las tres jugadoras que son titulares.
"El técnico me escogió por ser defensa central. Me toca guiar al equipo desde atrás, en todos los ámbitos. También me reconocen mi experiencia en la Selección".
-¿Cómo ha sido su compenetración con el entrenador?
-El equipo es bastante joven y yo ya tengo 26 años, que los cumplí en España. Eso me da cierta confianza y madurez para hablar con él de cosas que no las conversa con el resto de las jugadoras.
-¿Qué opciones reales ve de que suban a la Superliga?
-Es muy complicado. Nos quedan 11 finales. El domingo jugamos en Orcasitas, que está quinto, y apenas ganamos 1 a 0. La competitividad es extrema en España. Viajamos a jugar contra las últimas y solo ganamos 3 a 0. Del primero al último lugar, tres goles de diferencia no son nada.
"Entonces, si seguimos trabajando bien como equipo, las aspiraciones las tenemos muy claras, para ascender este año".
-¿Ya se le pegó mucho el acento de los españoles?
-Eso me dicen. Lo que pasa es que no tengo a ningún costarricense al lado. Tengo cinco meses de vivir entre españoles y lo complicado que eso es. Ya me molestarán mucho con esto del acento cuando llegue a Costa Rica.
"Ya me sé muchos dichitos españoles: 'No pasa nada, impresionante, más claro que el agua, para nada.'. Tengo cualquier cantidad. Se los puedo decir todos.
-¿Esto significa que ya está muy adaptada a España?
-Estoy superadaptada. Tengo el apoyo de mi entrenador, que se jugó muchísimo por contratar a una extranjera de un país menos tradicional en futbol y me abrió las puertas. Estoy tratando de responder de esa forma y entregarme de lleno al club. Todos me tratan como una más del país.