Es cierto que el autogol es la fatalidad misma, como escribió el periodista chileno Francisco Mouat, pero esta rara jugada del futbol no es una invitada exclusiva del infortunio.
A veces los jugadores, y especialmente los zagueros, propician su llegada, como explican entrenadores consultados por La Nación .
La peculiar jornada del domingo, que registró tres tantos en propia meta (dos de Carmelita a favor de Saprissa y uno de Cartago que le dio la victoria a Heredia), abre un buen momento para hablar del tema.
Tres autogoles en una sola fecha y menos aún dos en un mismo partido es algo que no aparece en la memoria de Gustavo Retana, quien tiene 30 temporadas de llevar las estadísticas del futbol nacional.
Más virtud que defecto
Los técnicos coinciden en que el autogol es más una consecuencia de una buena acción del delantero que culpa de un error defensivo.
Henry Duarte, entrenador de Sagrada Familia, opina que la cuestión accidental y la efectividad del delantero al enviar un centro peligroso son los factores que más inciden.
"El tercer factor es la mala ubicación del defensa que llega muy tarde al cierre y se presta para que el delantero lo utilice de pivote", añade.
El entrenador Julio César Bustos, analista de Repretel, también apunta que las defensas mal paradas son más vulnerables a los autogoles.
Bustos advierte que los zagueros que regresan hacia su meta en línea recta y no en diagonal, los que no coordinan bien la cobertura con su portero y aquellos que dudan a la hora de despejar tienen mayor propensión a anotar en su propia meta.
El estratega Carlos Santana, de la Escuela Ciencias del Deporte de la Universidad Nacional, piensa que la mala posición del zaguero en el momento de repeler el ataque también es responsable de los autogoles.
El veterano técnico Hugo Tassara, quien dirige la escuela de futbol del Herediano, insiste, en cambio, en que el autogol tiene un carácter más que todo accidental y su génesis está en una buena acción ofensiva.
Por su carácter fortuito, los equipos no se preparan para evitarlos. Pero los técnicos hacen algunas sugerencias, como correr en diagonal para cerrar el ángulo de tiro, conocer el juego del rival y prever lo que hará, y limpiar el área de peligro.