Seraing. Erik Zabel se aprovechó del buen trabajo de su equipo, el Telekom, en los últimos kilómetros y repitió triunfo en la tercera etapa del Tour, disputada entre Amberes y Seraing, de 198 kms, que finalizó con el australiano Stuart O'Grady de amarillo y los favoritos asomados en primer plano del pelotón.
Zabel ganó con un tiempo de 4 horas 34 minutos y 32 segundos su segunda etapa del presente Tour, después de anotarse la primera con final en Boulogne sur Mer, hoy por delante del francés Emmanuel Magnien (La Francaise) y del italiano del Mapei Stefano Garzelli, después de que todo el Telekom hiciera un completo trabajo en los últimos 15 kilómetros.
Los grandes de la carrera por fin aparecieron. Las tres cotas de tercera categoría en la última parte de la etapa desencadenaron multitud de ataques por carreteras estrechas y peligrosas que ya han vivido momentos destacados en el Tour.
Armstrong controló de cerca a Ullrich en cabeza del grupo e incluso entraron al sprint. Los españoles Joseba Beloki e Igor González Galdeano, quinto en la general, salvaron la etapa sin contratiempos. El Maillot amarillo, Marc Wauters se hundió y perdió más de seis minutos. La gloria le duró un solo día.
La etapa se disputó con la misma combatividad que las anteriores. Los intentos de escapadas fueron constantes, y en ocasiones con presencia de corredores importantes de la general, como la protagonizada por el ex líder Christophe Moreau y el segundo de la general Stuart O'Grady en un grupo de 19 hombres.
Tampoco faltaron las caídas, con los españoles Eladio Jiménez, José Luis Rubiera y Roberto Laiseka entre los afectados, ni los apuros de ciclistas como el italiano Francesco Casagrande (Lampre), que tuvo que ser remolcado en varias ocasiones por sus compañeros.
El líder Marc Wauters, recibió el homenaje de sus paisanos en su pueblo, Lummen. El pelotón tuvo el detalle de pararse para que el líder pudiese saludar a sus familiares. Después, intentaron la aventura, aprovechando la tranquilidad de avituallamiento (km 93), el dúo francés Nicolas Jalabert (CSC) y Frederic Guesdon (La Francaise), ganador de la París-Rouaix en 1997.
Los escapados colaboran para disputarse la victoria en Seraing y llegaron a tener 2.11 de ventaja (km. 122), pero el Rabobank no quiso terminar tan pronto con la ilusión de Wauters, y menos tan cerca de su casa, por lo que impuso ritmo de caza. El pequeño de los hermanos Jalabert se encontraba a un minuto en la general.
El pelotón toma cartas en el asunto. Un intento de Bettini (Mapei) y del belga Rik Verbrugghe (Lotto) es rápidamente reprimido y corona la cota con tan solo 28 segundos de retraso. En el ascenso a Forges (km 174) Jalabert y Guesdon finalizan la escapada y cambia el decorado. Salen a escena los grandes del pelotón por primera vez en el Tour coincidiendo con el hundimiento del maillot amarillo.
Armstrong, Ullrich y Beloki se presentan en cabeza porque ven movimiento. En estas carreteras se han producido ya sorpresas históricas. Indurain cimentó su triunfo del Tour 95 con un tremendo ataque en Mont Theux al que solo respondió Johan Bruyneel, actual director del US Postal.
Los últimos quince kilómetros del Telekom fueron impresionantes, tirando a bloque y causando destrozos en el pelotón. Solo los más fuertes aguantaron el tren germano, que colocó a su velocista Erik Zabel de nuevo en el podio y consolidado en su jersey verde.
Mañana el Tour vuelve a Francia con la disputa de la cuarta etapa entre Huy, aún en suelo belga, y Verdún, de 215 kilómetros. El recorrido se presenta ondulado, con tres cotas de cuarta categoría y una de tercera, todas ellas concentradas en los primeros 70 kilómetros. En la ciudad de llegada logró su primera victoria el estadounidense Lance Armstrong en 1993.