Aquella frase del ciclismo en la que se determina cuando los corredores están en los últimos metros de competencia, y dan el último jalón para llegar a la meta, calza en el momento que viven los atletas costarricense que participarán en las Olimpiadas de Atenas.
Un total de 26 atletas de seis disciplinas diferentes se encuentran en el cierre de la preparación que los llevará a lo que muchos consideran un sueño convertido en realidad.
Pero, antes de subirse al avión e irse para Atenas, Grecia –donde se disputarán los Juegos Olímpicos–, estos deportistas tratan de cerrar con éxito la última etapa del entrenamiento.
Los costarricenses que integrarán la delegación son: David Fernández (judo), Kristhoper Moitland (taekwondo), Grettel Barboza (tiro), Claudia Poll (natación), Karen Matamoros y José Adrián Bonilla (ciclismo de montaña) y la selección Sub-23 de futbol.
En el caso de Fernández, hijo del reconocido pintor, Rafa Fernández, en este momento se mantiene cuidando el peso y apuntalando la técnica de su cuerpo para entrar en combate.
“Luego de hacer el trabajo pesado, hace un mes y medio, estoy en control con Mónica Umaña, una nutricionista que me ayuda a mantener el peso de mi categoría –60 kilos–, y no tener que estar después en carreras”, dijo Fernández.
El judoca también corrige su aspecto técnico, “como el hombro, que a veces no coloco bien en algunas posiciones”.
Fernández realiza mucho ejercicio cardiovascular, aparte de seguir una dieta estricta.
Honor al esposo
Tras la muerte de su esposo, hace nueve años, Grettel Barboza tomó la decisión de abandonar la tristeza en una diligencia que ocupara su tiempo y concentración.
“Me sentía deprimida, así que busqué algo que me gustara, y llegué al tiro hace siete años. Me gustó tanto que luego de ser una distracción se convirtió en un motivo de superación”, manifestó Barboza.
Fue hasta hace mes y medio que la tiradora se dio cuenta que iría a Atenas, y a partir de ahí puso todo el empeño en prepararse adecuadamente.
Uno de los pasos fue nadar, ya que eso provoca mayor expansión de los pulmones y la respiración es mejor.
“Yo cuando tiro contengo la respiración, y cuando uno hace eso la visión se torna borrosa y el cerebro comienza a fallar por falta de aire. La natación ayuda a que mis pulmones envíen tanto oxígeno al cuerpo que cuando dispare no tenga problemas”, explicó.
Desde hace varias semanas Barboza dejó el trabajo físico fuerte –como sostener una pistola por 45 segundos–, ya ahora se dedica a mejorar la concentración al disparar.
Para Kristopher Moitland, representante del taekwondo, la preparación se dividió en una fase que mejoró la condición física, y desde hace dos semanas le puso más énfasis a lo técnico-táctico.
“Bajamos lo físico, pero seguimos trabajándolo para que la resistencia en el combate vaya acorde con la potencia. Lo táctico nunca se deja de lado”, indicó Moitland.
Los que están en la cúspide de su acondicionamiento son Karen Matamoros y José Adrián Bonilla, quienes todos los días hacen circuitos de montaña en la localidades de Cartago y Turrialba.
“Están haciendo mucho kilometraje en zonas técnicas, tal y como se puede presentar en Atenas. Ellos están bien, su desarrollo es bueno”, comentó Albin Brenes, entrenador de ambos deportistas.
En el caso de la selección Sub-23, desde el lunes anterior iniciaron los entrenamientos que serán de doble sesión diaria durante dos semanas.
De los 23 jugadores que fueron convocados, el técnico Rodrigo Kenton ya dio a conocer la lista de los 20 que viajarán a Atenas.
En el país griego sostendrán un fogueo con Australia.
Sobre Claudia Poll, en el Club Cariari solo indicaron que ella y su entrenador, Francisco Rivas, están concentrados fuera de la capital.