por Francisco Miraval
Denver, 28 jul (EFE).- Cuando Zoila Gómez dice que ella conquistó Estados Unidos "a la carrera", lo dice literalmente. Y para probarlo muestra con orgullo su premio como la mejor atleta universitaria del país de la División II (colegios comunitarios).
Gómez, de 25 años y la número 15 de 16 hermanos, llegó a California desde México hace ocho años para visitar a sus familiares.
Pero los horarios de trabajo de sus hermanos y primos, y la barrera del idioma la dejaron "aislada y deprimida, sin amigos".
"Para pasar el tiempo y no sentirme tan sola, salía a correr por la calle todos los días. Llevaba un pasacasetes (walkman). Cuando el casete se terminaba de un lado quería decir que había pasado media hora y que debía comenzar a correr en la dirección contraria para regresar a la casa", dijo Gómez a EFE.
Más tarde, por consejo de su hermana Nohemy (cuatro años mayor), se enroló en una escuela nocturna para adultos en Costa Mesa, con el propósito de estudiar inglés.
"La clase me aburría y me cansaba. Para aliviar las tensiones, corría dos millas todas las noches, después de las 9 de la noche. Siempre me resultó muy satisfactorio", comentó.
En poco tiempo, su talento atlético comenzó a ser notado por las autoridades de la escuela. En 1998, por pedido de sus maestros y con el aliento de su familia, Gómez compitió por primera vez y terminó ese año en el undécimo puesto en la carrera de 10 mil metros en California.
Debido a que su inglés en ese momento era limitado, Gómez no pudo ingresar a una universidad, pero sí fue aceptada por el Orange Coast Junior College, gracias a las gestiones de su maestra de educación física en la escuela secundaria. Poco después, Gómez recibió y aceptó una beca del Adams State College, en Alamosa, una ciudad al sur de Colorado.
Desde entonces salió campeona nacional seis veces, y en once ocasiones fue elegida para ser parte del equipo nacional de EEUU.
"Para llegar a ese nivel me tuve que esforzar mucho. Iba a clases todas las mañanas y descansaba solamente una hora durante el almuerzo. Después salía a andar en bicicleta o a correr para entrenarme. Y mientras tanto escuchaba casetes de inglés para mejorar mi pronunciación y vocabulario", dijo Gómez.
"Estaba tan ocupada que no tenía tiempo ni de extrañar a mi familia ni de extrañar a México", añadió.
Otro factor fundamental para el éxito fue el respaldo de la familia. "Pienso que el haber tenido la libertad y el apoyo económico de mis hermanos hicieron las cosas más fáciles para mí", explicó.
En 2002 Gómez logró una marca de 32:47 en 10.000 metros. En las competencias de 2003 se propuso mejorar ese tiempo, pero se lastimó la rodilla derecha, y debió pasar todo un año en recuperación.
Pero el tiempo en el gimnasio tuvo otro efecto, más personal. "Aprendí a acercarme a Dios", comentó.
La espera dio sus frutos. En 2004 ganó el campeonato nacional de 5 km en Walnut, California, con un tiempo de 16:32, y también ganó en 10.000 metros (34:16). Poco después, obtuvo el primer puesto en la carrera de 5 km dentro del estadio de Boston, con 16:21, empatando el récord universitario nacional.
"En Boston fue la primera vez que mi madre y mi hermana menor Alicia me vieron correr, y gané. Nos abrazamos y lloramos para celebrar", comentó Gómez.
Ahora sólo espera completar sus estudios en español y en sociología (este año), y recibir su ciudadanía estadounidense (el año próximo) para poder competir en las Olimpíadas o en otros juegos internacionales representando a Estados Unidos.
Queda, sin embargo, un obstáculo: el dinero. "Cuento con una beca universitaria que paga parte de mis estudios. Pero necesito encontrar otros recursos", afirmó Gómez.
"Pero no me hago problema. Sé que voy a llegar a la meta". EFE
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