Consejo de un padre exfutbolista: "Cuando se recupere, le voy a recomendar que se olvide de todo por lo que pasó. No gana nada con arrastrar cosas malas o dañinas. Hay que seguir trabajando, seguir viviendo". Tales serán las palabras de José Pepe Cubero a su hijo, Johnny, para el momento en que sane su lesión y deba volver a una cancha de futbol.
Triste por lo sucedido, pero tranquila, Vanessa Rodríguez esperaba en la tarde de ayer el regreso de su esposo, quien a las 7:30 p. m. llegó en un avión del Ministerio de Seguridad Pública. En su casa, en Grecia, las llamadas eran constantes por parte de amigos y familiares ansiosos por noticias de Johnny.
"Nunca nos había pasado algo así. El estar tan largo y sin comunicación hace que esto sea más difícil. A mí me han tenido informada Mario Chalazo Vega (directivo liguista) y Víctor Reyes (asistente administrativo del club rojinegro)", contó la esposa de Cubero.
El delantero manudo, actual goleador del campeonato nacional, con 18 tantos, sufrió una grave lesión durante el juego entre su equipo y el Across Crystal, de Belice, valedero por el Torneo de Campeones y Subcampeones de la Concacaf. Una fractura en el fémur derecho tendrá al joven atacante liguista fuera de las canchas por, al menos, un año.
Cubero fue intervenido quirúrgicamente anoche en el hospital México. En Belice se le mantuvo sedado y no se le operó porque no se contaba con las facilidades médicas.
Apoyo familiar
Vanessa, al principio, no creyó que la lesión fuera tan seria. Pensó que exageraban en la transmisión por radio, pero cuando hablaron de su traslado al hospital intuyó lo serio del percance.
"Estoy mentalizada. En el futbol todos tienen buenos y malos momentos, en cualquier circunstancia alguien puede lesionarse. Johnny me lo dice a cada momento: Vea, Vanessa, esto es así. En cualquier momento uno puede lesionarse, nunca se sabe¹. Yo lo conocí futbolista y tengo que aceptarlo", comentó Rodríguez.
Pepe Cubero fue futbolista en los años 70, entre otros equipos, de la Universidad de Costa Rica y de Alajuelense. él sabe a lo que se está expuesto en este deporte. "Estas son cosas que pasan. Uno nunca se las espera; pero se dan, sobre todo en el futbol".
El padre tampoco se dio cuenta de los alcances de la lesión de su hijo. "Yo no estaba en la casa. Alguien me comentó que Johnny se había golpeado. Pero, cuando llegué por la noche, mi señora (Viria Quesada) me dijo lo que pasó".
El futbol es parte de la sangre de los Cubero. Es la vida para Johnny, ante los ojos de su esposa. Estadio, goles, entrenamientos, todo lo que gire alrededor de este deporte son elementos naturales para Johnny, quien se encontraba en la segunda temporada con Alajuelense.
"Cuando oí que le pondrán un pin me preocupé, porque creí que ya no iba a poder jugar más. Es que el futbol es todo para él. Sé que se va a deprimir un poco, pero yo voy ayudarlo para que no le pase", expresó Vanessa mientras sostenía en brazos a Stepahnie, la hija de ambos. "Viera que apegados son".
La recuperación física es una cosa; la sicológica es otra. Cubero padre lo sabe. "Esa es la que más cuesta. Pero va a tener el apoyo de toda la familia para que olvide lo que está pasando y vuelva a las canchas".
(Participó en esta información José Luis Rodríguez, colaborador de La Nación).