
ALICANTE, España (AFP) Los ocho barcos que participan en la Volvo Ocean Race tomaron el sábado en Alicante (este de España) la salida de esta vuelta al mundo de vela de 68.000 kilómetros con tripulación y diez escalas.
La salida se dio a las 14h00 locales (12h00 GMT) bajo un cielo nublado en la bahía de Alicante en presencia del rey de España Juan Carlos I. Los veleros de 70 pies (21,5 m) partieron para una primera etapa de 12.000 km rumbo a Cuidad del Cabo (Sudáfrica) vía el estrecho de Gibraltar.
Miles de espectadores y cientos de barcos despidieron a los participantes de la décima edición de la Volvo, ex Whitbread. La prueba, que se anuncia dura y disputada, se acabará a finales de junio de 2009 en San Petersburgo (Rusia).
Los favoritos de esta exigente carrera, calificada por sus organizadores de 'Everest de la vela', y que hará escala por primera vez en China, son los dos barcos del equipo español Telefónica y los dos veleros del equipo sueco Ericsson.
El velero Ericsson 4, capitaneado por el brasileño Torben Grael, salió en cabeza de la bahía de Alicante, delante del Telefónica Blue del holandés Bouwe Bekking y de los 'outsiders' estadounidenses de Puma Racing.
Los dos primeros días de la carrera rumbo a Gibraltar, donde dos barcos encallaron en la noche del viernes al sábado a causa del mal tiempo, estarán animados por un mar picado y vientos de 20 nudos.
Los veleros descenderán después el Atlántico hacia Ciudad del Cabo, donde son esperados sobre el 3 de noviembre, después de haber pasado por la isla Fernando de Noronha, un 'punto de paso' donde sumarán puntos.
Esta primera etapa es considerada determinante porque quien la gana suele conquistar generalmente la Volvo.
Los once miembros de la tripulación de cada barco se someterán a una dura prueba en unas etapas disputadas a toda velocidad, relevándose para comer y dormir en condiciones espartanas.
Esta décima Volvo será más larga que nunca e irá más al norte que en anteriores ediciones, con un largo paso por el sudeste de Asia y sin escalas en Oceanía.
En opinión general, será más reñida que las anteriores ediciones y particularmente disputada, con etapas difíciles como entre Singapur y Qingdao (Chine) o entre Qingdao y Rio de Janeiro, la más larga (23.000 km) vía el Cabo de Hornos.
Los equipos están "mucho mejor preparados" que antes y los arquitectos de las barcos han "homogeneizado la flota", valoró el sábado en Alicante el navegante francés Sébastien Josse, uno de los grandes protagonistas de la última Volvo, particularmente accidentada.
Su barco, ABN Amro, perdió un hombre en alta mar antes de ser socorrido por el velero español Movistar cuando iba a la deriva en el Atlántico, en mayo de 2006.
La Volvo es una carrera por puntos y no por tiempo, que tiene también en cuenta las regatas costeras disputadas en las largas escalas y los 'puntos de paso'. Un barco puede por tanto ganar la prueba sin participar en todas las etapas.
Antes de la salida, los barcos españoles ocupaban la cabeza de las clasificación provisional después de la regata costera preliminar organizada en Alicante.
Frente a los favoritos españoles y suecos, los 'outsiders' son los estadounidenses de Puma Racing y los irlandeses de Green Dragon, patrocinados por China.
© 2008 AFP