Caminha (Portugal), 29 ene (EFE).- César Argilés, seleccionador español de balonmano, opinó sobre su próximo rival islandés, a menos de 24 horas para el partido decisivo hacia las semifinales del Mundial, que son "vikingos que se crecen en terreno contrario".
El pabellón de Caminha, una pequeña localidad desde la cuál se divisa Galicia, en la otra margen del río Miño, estará repleto (3.000 espectadores) de aficionados que apoyarán al equipo español.
"Siempre es importante el apoyo desde la grada, pero mañana estaremos siete contra siete", apuntó.
"Es el día. El partido ante Islandia tiene doble lectura: si perdemos jugaremos para obtener plaza olímpica y en caso contrario pelearemos por las medallas. Vamos a reflexionar en loas horas que restan, sin volver locos a los jugadores. No deseo inyectar preocupación, sino tranquilidad", subrayó el técnico español.
Para Carlos Ortega España es un equipo que "merece estar en la semifinal".
"Este equipo no es el mismo que el del año pasado, pues tenemos a Masip y Dujshebaev", dijo el extremo malagueño acerca del último partido entre ambas selecciones en el Europeo de Suecia 2002 que acabó en empate (24-24).
"Tenemos otra gran oportunidad. El equipo está tranquilo y seguro de sus posibilidades. Esperamos poder llegar lejos", indicó. EFE
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