Lima, 2 jul (EFE).- Argentina ganó hoy el título de la "Copa América Penitenciaria", tras vencer a Perú por 2-1 en un campeonato organizado con internos del penal limeño de Lurigancho, que contó con el patrocinio de los organizadores de la Copa América 2004.
El Instituto Nacional Penitenciario del país andino organizó durante junio un campeonato de fútbol-sala entre 40 equipos formados por reos de 22 a 28 años de Lurigancho, que alberga a unos ocho mil presos.
Los equipos denominados Argentina y Perú empataron a uno al término del tiempo reglamentario por lo cual tuvieron que disparar tres penaltis cada uno, en una instancia que contó con la destacada labor del portero "argentino" Rolando Ascoy, que tapó los remates peruanos y permitió el título para su conjunto, que logró acertar uno de sus tres remates.
Los ganadores de la "Copa América Penitenciaria" recibirán como premio la posibilidad de abandonar la prisión para asistir a algunos de los partidos de la Copa América que se inaugura en Lima el próximo martes, según dijo a EFE el presidente del comité organizador del torneo continental, Arturo Woodman.
"Este acto es novedoso porque explota el lado humano de los presos. Ojalá que al igual que en esta Copa Penitenciaria, Perú y Argentina lleguen a la final", agregó.
El equipo peruano, que contó con un gran grupo de fanáticos que en el recinto carcelario, estuvo formado por los presos recluidos por el delito de hurto simple, mientras que el equipo argentino estuvo formado por los reos encarcelados por secuestro.
El brasileño Carlos Butrón, delegado de deportes de los presos, dijo a EFE que el torneo fue organizado "de manera idéntica a como se jugará la Copa América y hemos logrado movilizar a 3.500 internos de los 8.000 que forman parte de la prisión".
De acuerdo a Butron, "el equipo argentino fue el que mejor jugó durante el campeonato, ellos mostraron la técnica y Perú llegó hasta la final por su 'garra' y esfuerzo".
Durante la ceremonia de clausura, los internos se lucieron cantando un himno a la Copa América escrito por ellos mismos y cuya letra expresa "juntos unidos para jugar sintiendo la libertad".
El argentino Angel Felix Vergara, de 22 años, preso desde hace un año por tráfico de drogas, cantó "a capella" el himno de su país, mientras que por el lado peruano se desplegó una bandera de 10 por 34 metros firmada por los internos con un mensaje de apoyo a la selección de Perú.
La orquesta del penal interpretó el bolero "En el juego de la vida" del puertorriqueño Daniel Santos, que contiene una historia de pobreza y miserias que acaba en el hospital, la cárcel y el cementerio.
El tercer puesto del campeonato, lo obtuvo el equipo de Colombia tras ganar por 1-0 al equipo ecuatoriano, que jugó sin ganas y resignado a su suerte.
El colombiano Henry Gutiérrez, entrenador del equipo colombiano, dijo a EFE que la vida en el pabellón de extranjeros "es muy calmada" y que se asemeja a la vida en un barrio de "dedo parado" (de gente acomodada).
A pesar de haber perdido, la barra de los peruanos no dejó de lanzar vivas a Perú mientras cantaba y bailaba música negra del país andino con un cajón y cucharas musicales.
El jefe del Instituto Penitenciario, Wilfredo Pedraza, resaltó que "es posible hacer cosas positivas en un penal tan hacinado como Lurigancho" y anunció que la próxima Copa América de la cárcel se realizará en el penal Sarita Colonia del puerto del Callao (al oeste de Lima) en 2006.
Las autoridades penitenciarias consideraron que el campeonato "fue un éxito" porque el deporte permite reducir la ansiedad de los internos, que liberen actitudes violentas y que se incentive la solidaridad entre ellos. EFE
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