Buenos Aires. Argentina afrontará el clásico con Brasil, el miércoles en la caldera del Morumbí, con la misma formación que venció la semana pasada a Ecuador y con la cual lidera cómodamente, pese a la ausencia por segunda vez del lesionado goleador Gabriel Batistuta, las eliminatorias sudamericanas para el Mundial del 2002.
El entrenador Marcelo Bielsa destacó el mediodía de este lunes en conferencia de prensa que, "sin ignorar la importancia del partido que vamos a jugar el próximo miércoles, valoramos lo hecho hasta ahora".
Argentina formará entonces con Bonano; Sensini, Ayala y Samuel; Zanetti, Simeone, Verón, Cristian González; Ortega, Crespo y Claudio López.
Antes de su compromiso frente a Brasil -por la sexta jornada de las eliminatorias-, Argentina (viajará el martes a a Sao Paulo) lidera la clasificación con 15 puntos, seguido de Uruguay (10), Paraguay (9) y Colombia y Brasil (8), entre los cinco primeros.
Bielsa confirmó, además, la misma alineación que derrotó en la última fecha, en Buenos Aires, a Ecuador por 2-0, aunque "con los mismos condicionamientos que comenté después de ese partido, es decir que jugarán esos si están todos en condiciones".
Sobre la situación de Batistuta (AS Roma), el técnico expresó que "es la misma, porque no recibió aún el alta médica. Enfocaremos la situación de Gabriel cuando el cuerpo médico de la Roma le dé el alta".
Batistuta se lesionó el pasado 29 de junio en Bogota cuando Argentina venció por 3-1 a los locales, precisamente con dos goles del 'Batigol'. Desde entonces es reemplazado por el también efectivo Hernán Crespo (Lazio).
Interrogado Bielsa cuál de los dos equipos perdería más en caso de resultar derrotado, señaló drástico que "nosotros aspiramos a mantener lo nuestro, que la conducta del equipo no varíe durante el juego. Me preocupa imponernos nosotros, ése es el objetivo; las consecuencias que nos interesan son las que tienen que ver con nuestros intereses".
Puntualizó asimismo que "jugar bien es alcanzar un alto grado de efectividad como producto de la creación de numerosas situaciones de gol", y amplió que "eso es lo que se valora. Si el equipo genera una gran cantidad de situaciones de gol y resulta contundente en la definición, se dice que jugó bien".
Se negó a hablar, en cambio, "de los supuestos puntos débiles del rival", ya que en este tipo de partidos "la condición de clásico supera cualquier previsión".
Subrayó que "hay mucho en juego y hay que estar a la altura de las circunstancias", y opinó, por ejemplo, que Rivaldo no ha jugado hasta el momento como delantero neto, por lo que no podía arriesgar una opinión sobre el riesgo que ello entraña para Argentina.
De todas maneras, precisó que tanto ese jugador como Cafú -quien no estará presente el miércoles, suspendido- son desnivelantes.
Por otro lado, explicó que "queremos que los buenos momentos del equipo se extiendan durante el mayor lapso posible. El equipo está estabilizado y ahora deseamos extender esa estabilidad a la campaña".
Definió que "el rasgo de este equipo es la aceleración y no la pausa", pero advirtió que no definió aún quién rematará penales en caso de producirse. Ante Ecuador, Juan Verón desvío uno.
En otro punto de la conferencia, el orientador destacó que el mejor partido del equipo durante esta eliminatoria fue que jugó frente a Chile por la primera fecha, que culminó con victoria 4-1 en Buenos Aires.