Buenos Aires, 4 may (EFE).- Argentina comenzó a aplicar hoy un estricto control a los traspasos de futbolistas a clubes extranjeros después de haber concretado operaciones de ese tipo por 700 millones de dólares a lo largo de la década pasada.
El Banco Central dispuso que a partir de ahora los clubes de fútbol deberán liquidar en el país los millonarios ingresos por ventas de jugadores, con el fin de impedir la evasión de impuestos o maniobras ilegales con divisas.
La medida también abarca a las operaciones con patentes, derechos de autor, licencias, concesiones y a los arrendamientos y contratos transferibles, según una resolución del instituto monetario.
Pero sobre todo apunta a los clubes de fútbol, que en los últimos años se han convertido en una importante fuente de divisas que, por lo general, hasta ahora se han liquidado en "paraísos fiscales" u otras plazas financieras del exterior, indicaron a EFE fuentes oficiales.
Hasta ahora, sólo regía la obligación de liquidar en el país las divisas obtenidas por el préstamo de jugadores a clubes extranjeros, apuntaron.
Las divisas por ventas de jugadores "se deberán ingresar y liquidar en el mercado local de cambios dentro de los 30 días corridos desde la fecha de percepción de los fondos en el país o en el exterior o de su acreditación en cuentas del exterior", dice la resolución del Banco Central que entró en vigor hoy.
El control se puso en marcha un mes después de que el River Plate, el mayor "exportador" de jugadores del país, acordara el traspaso del internacional argentino Luis González al Oporto portugués a cambio de nueve millones de euros (11,65 millones de dólares).
González, un hábil centrocampista de 22 años, se incorporará al club portugués en junio próximo.
En diciembre pasado, el Boca Juniors, el otro gran "exportador" de jugadores argentinos, vendió la ficha del delantero internacional Carlos Tevez al Corinthians de Brasil por 20 millones de dólares, operación en la que intervino el fondo de inversión MSI y que las autoridades brasileñas investigan por presunto lavado de dinero.
Con River Plate y Boca Juniors a la cabeza, los clubes de fútbol argentinos transfirieron jugadores al exterior por unos 700 millones de dólares durante la última década.
España ha sido el principal destino de los futbolistas argentinos, con un 25 por ciento del total "exportado", seguida por México, con el 15 por ciento; Italia, con el 12,5 por ciento; Francia, con el 7,5 por ciento, y Chile, con el 7 por ciento, según informó la prensa deportiva bonaerense a finales del año pasado.
River Plate encabeza la clasificación de los clubes que más ganaron con el traspaso de sus futbolistas, al recaudar 200,5 millones de dólares en la última década.
En enero último, el club "millonario" vendió la ficha del joven delantero Maximiliano López al Barcelona español en seis millones de euros (unos 7,8 millones de dólares).
Boca Juniors, el equipo más popular del país, fue el segundo club con mayores ganancias por traspasos de jugadores durante la década pasada, cuando recaudó 153,67 millones de dólares.
En tercer lugar entre los clubes más "exportadores" durante los años 90 está el Vélez Sarsfield, con 46,15 millones de dólares, seguido por Newell's Old Boys, con 42 millones, y San Lorenzo, con 40 millones de dólares.
El traspaso más alto de un jugador argentino en la última década fue el del delantero internacional Javier Saviola, del River Plate al Barcelona, concretado en 2001 por 25,85 millones de dólares.
En segundo lugar está el de Walter Samuel, actual defensa del Real Madrid español, que en 2000 pasó del Boca Juniors al Roma italiano a cambio de 22,25 millones de dólares. EFE
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