Su mirada no se aparta del blanco. Respira profundo, apunta y dispara. La tiradora Gréttel Barboza rompió, con mucho esfuerzo y dedicación, el récord nacional de pistola de aire, al lograr 367 puntos de 400 posibles.
En su semblante refleja la satisfacción por el triunfo obtenido el domingo pasado, aunque no la tomó por sorpresa. "Yo me venía preparando para esto, trabajé mucho y muy fuerte. En muchas ocasiones me desesperaba, porque en los entrenamientos hacía un buen puntaje y a la hora de la competencia las cosas no me salían bien."
La marca anterior pertenecía a la tiradora, ya retirada, Julieta Estrada, quien sumó, hace más de 10 años, 361 puntos.
"Implantar un nuevo récord es parte de los retos que yo me he impuesto. Estoy muy feliz porque era una de mis metas. Ahora quiero seguir adelante, para ver la posibilidad de mejorar más adelante", explica la tiradora.
Una de las cosas que más motivan a Gréttel es haber conquistado su primer récord en tan poco tiempo pues su carrera en los polígonos comenzó apenas hace un año.
"En mi casa yo siempre tuve contacto con las armas, porque mi papá las usaba. Pero fue hasta el año pasado que un amigo me invitó al polígono y me enseñó a tirar pistola de aire. Desde ese momento es una de mis favoritas."
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Además de pistola de aire, Gréttel practica pistola libre y deportiva. "A mí me gusta estar en todo. Aunque mi favorita es la de aire, también compito en otras modalidades, para no estar en una sola cosa."
Con gran ilusión y optimismo llega cada domingo a las competencias del polígono de La Sabana, y aunque es una de las pocas mujeres que practica el tiro, Gréttel dice que ello no es obstáculo.
"Más bien, los hombres nos tienen miedo. Dicen que las mujeres tiramos mejor porque somos más concentradas y ordenadas a la hora de competir. Me gustaría que más mujeres se interesaran por este deporte porque en realidad es muy bonito y apasionante."
El récord de Gréttel no es producto de la casualidad. De lunes a viernes llega puntual al polígono, donde se entrena dos horas, y los fines de semana permanece allí, desde las 9 a. m. hasta las 6 p. m.
"Lo que sucede es que el tiro ha pasado a ocupar un papel muy importante en mi vida y por ello le dedico mucho tiempo porque de otro modo no podría alcanzar mis metas."
De cabello corto y tez blanca, la tiradora explica que las habilidades no se traen, "más bien se aprenden con mucha dedicación y un buen trabajo de resistencia física. Hay que hacer ejercicios y mantenerse en forma".
Con 42 años, Gréttel combina su pasión deportiva con las labores de madre y abuela, el otro punto clave de su vida.
En las instalaciones del polígono de La Sabana, esta mujer de puntería certera cultiva sueños, entre los que figura la posibilidad de romper el récord de pistola deportiva.