México, 22 nov (EFE).- El delantero Alejandro Corona, quien falló un penalti clave el sábado ante el Monterrey, asumió hoy su papel de villano en el equipo de Cruz Azul y anunció su disposición de volver a pedir el balón para cobrar una pena máxima.
"Fallé y no puedo hacer nada, traté de poner el balón en la orilla y lo eché fuera; en partidos amistoso había pateado bien penaltis y me tengo confianza para volver a pedir una oportunidad", señaló Corona, cuyo error en el minuto 92 impidió que los azules rescataran un empata 2-2 ante Monterrey.
Este martes, después de entrenarse, Corona miró a los ojos de los periodistas y dijo estar tranquilo porque si Cruz Azul jugó bien el sábado con dos hombres menos en la cancha, lo hará mejor a partir de ahora con el equipo completo.
Corona se negó a criticar al árbitro que expulsó a dos jugadores del club azul, entre ellos al genio de la delantera César Delgado, aunque dejó entrever su disconformidad con las decisiones.
Explicó que si hubiera convertido su penal y hubiera salido el empate, el técnico Rubén Romano no hubiera reclamado tan fuerte al oficial, pero igual le habría hecho saber su molestia por los errores de los jueces en dos encuentros seguidos.
"Todo esto ya pasó, los árbitros hacen su trabajo y a fin de cuentas nosotros también nos equivocamos, no creo que ellos se equivoquen con intención", apuntó.
Los azules, cuartos de la tabla con nueve victorias, dos empates y cinco fracasos, enfrentarán el sábado al Pachuca con una alineación diezmada, sin el delantero argentino delgado y obligado a alinear a un novato para cumplir una regla de la Federación Nacional que obliga a utilizar a jóvenes en 765 minutos del campeonato.
"Los novatos conocen el planteamiento del técnico, están capacitados para trabajar bien y contra pachuca buscaremos el triunfo", concluyó.
Hoy el Cruz Azul se entrenó en el estadio Azul de la Ciudad de México, donde el conjunto hizo fútbol en espacios reducidos, en ausencia del entrenador Rubén Romano. EFE.
GB/mlm.