Alajuela. Rostros de sorpresa, algunos de disgusto... Esa fue la reacción colectiva en las gradas del estadio Morera Soto cuando se anunció por los altavoces al delantero Erick Jiménez en la nómina inicial de Alajuelense.
Caras de sorpresa, muchas de disgusto, acompañaron a la decisión posterior del técnico manudo, al relevar a Erick Jiménez por Bryan Ruiz.
En solo 65 minutos el delantero Jiménez hizo recordar a la exigente afición manuda por qué lo quería tanto, antes de su prolongada ausencia.
La Liga logró salir del bache de dos derrotas consecutivas, al vencer ayer a Cartaginés, 2 a 1, en un muy buen partido.
Desde que se entonaron las notas del Himno Nacional, los 22 actores se notaban concentrados y preocupados por lo que vendría.
Tanto manudos como brumosos requerían, con visos de urgencia, una victoria, ambos por las mismas razones: retomar su camino en el torneo de Clausura.
La presión recaía principalmente sobre los delanteros. Desde el pitazo de arranque, el juego se tornó confuso y disputado en la media cancha, hasta que el anfitrión se fue ordenando y asumió la manija del cotejo.
Carlos Hernández se adueñó de la batuta eriza; un remate, un amago, un buen pase, un taquito, y demás jugadas del mediocampista, contagiaron a sus compañeros y calentaron a la afición.
Pronto, al minuto 22, apareció el gol. Hernández amagó, centró a Minor Díaz, este dio a Erick Jiménez, quien de seguido sacó un disparo que resultó imposible de alcanzar para el guardameta Carlos Díaz, de Cartaginés.
Acicateado por la ventaja, la Liga se vino encima de los brumosos, presionó con sus laterales y generó tres llegadas de verdadero peligro.
Cartaginés, entre tanto, se dedicó a contragolpear y a robar las espaldas a los defensores. Varios centros de Paolo Jiménez terminaron con remates desviados de los cañoneros Víctor Núñez y David Diach.
El error de los hombres de Javier Delgado fue confiarse e irse al ataque. A los 33 minutos la estrategia de Rónald Mora funcionó.
Tras un tiro de esquina manudo, Diach rechazó al círculo central. El Mambo Núñez tomó el balón, eludió tres contrarios y sirvió a Berny Solórzano en el área. Este centró y halló al mismo Diach, quien ya había recorrido el largo del terreno.
Solo frente al marco, David concretó el empate.
Vana ilusión. Con el empate parcial a un gol, los de la Vieja Metrópoli se fueron al descanso abrigando un marcado optimismo.
Sin embargo, a los seis minutos del reinicio (51'), Alajuelense volvió a estar arriba en la pizarra, después de que nuevamente Erick Jiménez emergió como artífice.
Un centro de Cristian Oviedo al área sorprendió a los defensas centrales de Cartaginés, mientras que Jiménez bajaba el balón, se volteaba a un lado y quedaba solo para anotar un gol de mejor factura que el primero.
Cartaginés no bajó los brazos. Rónald Mora incluyó a dos delanteros más, Alejandro Sequeira y Bérnal Mullins, con la consecuencia de que se quedó sin oxígeno en el mediocampo.
El encuentro tocó a su fin con un equipo en procura de mantener la ventaja, ante un rival sin muchas ideas, pero con entrega total.