Linares. El ucraniano Ruslan Ponomariov, el más joven campeón mundial en la historia del ajedrez, con 18 años, será sometido desde mañana, sábado, en el torneo de Linares a un duro examen por el número uno del mundo, el ruso Gari Kasparov y otros cuatro jugadores de elite.
Estos cuatro son el indio Viswanathan Anand, tercero del escalafón y excampeón del mundo; el inglés Michel Adams, cuarto del mundo; el también ucraniano Vasili Ivanchuk, finalista del reciente mundial, y el español Alexei Shirov, uno de los jugadores más geniales de la actualidad.
Kasparov, que se mantiene como número uno mundial desde hace 17 años, viene dispuesto a destrozar a Ponomariov, y a los otros, para demostrar una vez más que sigue siendo el rey indiscutible.
El "ogro de Bakú", que va a cumplir 39 años, se ha preparado a fondo para este torneo, uno de los pocos en los que se digna participar. En la pasada edición triunfó con tres puntos de ventaja sobre Shirov, Grischuk, Judit Polgar, Karpov y Leko.
Anand, que quiere decir en indio "feliz", ha tenido un corto reinado como campeón, al ser eliminado en semifinales del último campeonato del mundo por Ivanchuk. Querrá sacarse la espina y para ello se ha preparado en su casa de la sierra madrileña, acompañado por su ayudante, amigo y analista, el gran maestro georgiano Elizbar Ubilava y otro ajedrecista cuyo nombre no ha querido desvelar.
Adams, nacido en Truro (Cornualles, Inglaterra) hace treinta años fue conocido en el mundo cuando a la edad de 12 años derrotó a Kasparov en unas simultáneas. Gran Maestro a los 17 años y campeón británico, tuvo a partir e entonces actuaciones muy irregulares a causa, sobre todo, de su afición a las juergas y al alcohol.
En 1993, una mujer, Tara Macgrowan, que ahora es su esposa, cambió su vida y a partir de entonces, comenzó a subir en el escalafón manteniéndose entre los diez primeros. Ahora es cuarto por detrás de Kasparov, Kramnik y Anand. Es un jugador que no da nunca por perdida una partida y siempre lucha hasta el último minuto.
El despistado y genial Ivanchuk, de 33 años, es un habitual de Linares que ha ganado en tres ocasiones. Irregular e imprevisible, se ha ganado las simpatías del mundillo del ajedrez por su sencillez y naturalidad. Sólo le traiciona su frágil sistema nervioso.
En 1991 se casó con la rusa Alisa Galliamova, subcampeona del mundo, de la que se divorció en 1995. Es una enciclopedia viviente de aperturas y las ha jugado todas, tanto con blancas como con negras. Puede ganar el Torneo o quedar el último.
Shírov, nacido en Letonia de padres rusos, adquirió la nacionalidad española en 1995, se casó con una argentina Verónica Alvarez, con quien tuvo una niña, y se instaló en Tarragona. Ahora, vive en Riga, casado con una ajedrecista lituana, Victoria Cmilyte, con la que ha tenido otro hijo.
Las partidas de este genial jugador son seguidas por aficionados de todo el mundo que adoran su estilo romántico y su permanente búsqueda de la bellezaen el juego. Arriesga, a veces demasiado, pero también produce muchas obras de arte.
Su bestia negra sigue siendo Kasparov. Desde 1992 han jugado 24 partidas con el resultado de 14 victorias para el ruso y diez tablas.
Ponomariov, de 18 años, el campeón del mundo más joven de la historia, va a tener la durísima tarea de defender la corona frente a los mejores del mundo que van a intentar demostrarle que su título es fruto de la casualidad o de la buena suerte.
El joven ucraniano, rocoso y paciente, tiene un juego parecido al de Anatoli Kárpov en sus buenos tiempos. Estudia ajedrez seis horas al día y su actuación es esperada con mucho interés.
Por último, Vallejo, que también debuta en Linares, tiene mucho que ganar y poco que perder. Sabe que todos van a ir a conseguir el punto fácil pero el joven menorquín progresa muy deprisa y ya se ha situado el 60 del mundo. Se ha pasado dos semanas encerrado en Palma estudiando 12 horas al día con un gran maestro y su actuación es una incógnita.
La primera ronda se jugará mañana, sábado, en el hotel Aníbal con entrada gratuita.