La Paz, 11 sep (EFE).- El entrenador de la selección de Bolivia, Nelson Acosta, afirmó hoy que el equipo que venció el miércoles a Colombia por 4-0 en la segunda jornada de la fase de clasificación para el Mundial de Alemania 2006, no es tan distinto del que perdió por 0-5 ante uruguay el domingo pasado.
"No somos tan buenos ni éramos tan malos", señaló el seleccionador en una entrevista para una cadena de televisión local, aunque dijo que esa visión maniquea, reflejada en las portadas de los principales diarios del país, "no es algo de Bolivia, sino de todas las partes del mundo".
"Después del partido de Uruguay todos éramos malos y ahora todos buenos. Ni una cosa ni la otra", reiteró, y pidió un "equilibrio, y ver por qué realmente pasan las cosas, tanto en contra como a favor".
Acosta, que dijo no ser rencoroso con sus detractores, admitió que su equipo "jugó mal" en Uruguay, y, en cambio, en La Paz lo hizo "muy bien y ganó".
"El éxito fue que se presionó, se ahogó a Colombia, se le atacó rápido. Cuando tienes un equipo lento, que no marca, que no presiona, el rival puede llevar mucho mejor los problemas de la altura", declaró en relación con el primer triunfo internacional de Bolivia en partido oficial en los últimos dos años.
La victoria estuvo basada en un juego veloz y en las debilidades físicas de los contrincantes, que fueron incapaces de capear el vendaval de juego rival y sufrieron en exceso los efectos de los 3.577 metros de altura sobre el nivel del mar en que se encuentra el estadio Hernando Siles de La Paz.
El seleccionador aprovechó su presencia ante las cámaras para agradecer el apoyo de los aficionados de Bolivia, un país del que dijo que "es especial en el fútbol".
Como ejemplo, indicó que cuando los internacionales regresaron de Montevideo "con cinco goles" en contra, lo normal hubiese sido que en el entrenamiento posterior les silbaran, mientras que lo que se dio fue un recibimiento "con aplausos".
"Eso demuestra que, más allá de los resultados, hay un cariño especial", lo cual calificó, sin embargo, como algo normal, puesto que él considera que hay que estar con el conjunto "en las buenas y en las malas".
A pesar de la alegría por la victoria, dijo que de los dos meses que lleva al frente del equipo nacional boliviano, el día más importante fue justamente cuando le contrataron como seleccionador: "Fue el día más feliz desde que estoy acá, aunque esto (los primeros tres puntos en la competición) está muy bien".
De cara a los próximos partidos del torneo clasificatorio, pidió a sus jugadores que, ahora que se reincorporan a sus respectivos clubes, trabajen duro, "que no bajen, porque en estos momentos en el fútbol hay que estar impecable físicamente, tener un ritmo de competencia muy fuerte, para soñar con tener resultados" como ante Colombia, dijo.
Respecto a la tabla de posiciones del torneo, se mostró optimista al señalar que "solamente se escapó Brasil" y que "el resto está a un punto" de distancia.
A partir de ahora -anotó- sus hombres deben afrontar los encuentros con "motivación y convencimiento de que se puede (conseguir el acceso al campeonato del mundo)", aunque "para ello hay que sacrificarse". EFE
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