Por José A. Pascual.
Madrid, 23 ene (EFE).-
1 - Real Madrid: César; Miñambres, Pavón, Rubén, Roberto Carlos; McManaman, Celades, Flavio Conceicao (Figo, m.62), Raúl Bravo (Raúl, m.62); Portillo y Ronaldo.
1 - Mallorca: Leo Franco; Cortés, Fernando Niño, Nadal, Poli; Novo, Marcos, Ibagaza, Riera (Carlos, m.82); Etoo (Mikel Soler, m.91) y Pandiani.
Goles: 1-0, M.13: Portillo. 1-1, M.58: Nadal.
Arbitro: Mejuto González (Comité Asturiano). Amonestó a Poli (m.70) y Marcos (m.84).
Incidencias: Partido de ida de los cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante unos 30.000 espectadores.
Comentario:
Javier García Portillo, la promesa goleadora del Real Madrid, y Miguel Angel Nadal, el más ilustre veterano sobre el campo, firmaron las tablas entre el conjunto blanco y el Mallorca (1-1), por lo que el estadio de Son Moix será el escenario de la sentencia y donde ambos equipos se jueguen el billete de las semifinales de la Copa del Rey.
El cuadro balear, no obstante, tiene la ligera ventaja de haber marcado un tanto fuera de casa, por lo que un hipotético 0-0 le metería en la penúltima eliminatoria. No obstante, el último precedente, el de la Liga, es favorable al Real, que venció por 1-5.
El delantero de Aranjuez, máximo artillero de la presente edición del torneo del k.o., intenta aprovechar cada oportunidad que le concede Vicente del Bosque. Fue de los que estuvo más 'enganchado' a un frío partido. Peleó, buscó el balón, se ofreció y fue un peligro.
Este joven delantero, además, parece que tiene imán dentro del área, como demostró a los trece minutos en el primer tanto, puesto que Raúl Bravo, un zurdo nato, centró con la derecha en su acción más feliz de la contienda y el balón cayó al más bajito, Portillo, quien no desaprovechó la ocasión y batió al meta argentino Leo Franco de un preciso testarazo.
Jugó junto a Ronaldo, uno de los pocos titulares que Del Bosque alineó de inicio, y Portillo estuvo mucho más participativo y su fogosidad lo agradeció su equipo ante un enemigo tan bien plantado y ordenado.
El brasileño, en cambio, tuvo pocas opciones de lucimiento. Apenas entró en juego y en su mejor llegada su colocado remate fue abortado por Leo Franco.
La verdad es que el partido hasta el intermedio ofreció bastante poco, fue hasta demasiado 'tierno' para estas alturas de competición. El Real Madrid de 'los otros', el de los habituales suplentes, optó por intentar mantener el balón y no cometer errores, pero, casi sin pasadores, apenas tuvo la imaginación suficiente para desarbolar el entramado de contención dispuesto por Gregorio Manzano.
El Mallorca presionó la salida del balón del Madrid, pero apenas tuvo pegada y le faltó convencimiento para sacar un mejor resultado, porque no quería perder el orden para no conceder huecos a los blancos.
El peligro en la primera parte llegó realmente cuando apareció Ariel Ibagaza. El menudo argentino es letal con el balón en los pies y algún hueco por donde imaginar, pero tampoco Etoo y Pandiani estuvieron muy acertados. Además, el colegiado anuló un tanto al camerunés (m.38) por un fuera de juego muy ajustado.
El descanso durmió aún más al Real Madrid y despertó al Mallorca, que comenzó a prodigar sus llegadas al área local y además lo hizo con auténtico peligro, tanto que el empate merodeó en remates de Novo, Riera y Pandiani, pero hasta la cuarta no llegó la vencida, gracias a un remate en solitario del veterano Miguel Angel Nadal a la salida de un córner (m.58).
El público reiteró con más fuerzas las protestas que mostró en la primera mitad ante el anodino partido que estaba cuajando el Real Madrid, y Del Bosque no tardó en buscar soluciones y recomponer su equipo dando entrada a Raúl González y el portugués Figo en lugar de Raúl Bravo y Flavio Conceicao.
La entrada de dos de los 'galácticos' dio otro ritmo al conjunto madrileño y al graderío, que comenzó a vibrar con sus renacidos jugadores, sobre todo tras una doble ocasión de Raúl y Portillo y otra de Ronaldo.
El Mallorca no estaba tan cómodo en la faceta de contención, pero no perdía la compostura y tampoco renunciaba a encarar la vuelta con un triunfo, puesto que Etoo y Pandiani eran zozobrantes referencias para la joven zaga local.
Pero ni el Madrid, que empató su segundo partido en casa tras el 2-2 ante el Atlético de Madrid, pudo rubricar alguno de sus imprecisos acosos ni el Mallorca logró aprovechar los espacios que dispuso a la contra, por lo que se presenta una vuelta emocionante. EFE
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