Por José Luis Morencia
Valladolid, 27 mar (EFE).-
0 - Real Valladolid: Bizzarri; Chema (Iñaqui, min.71), Jonathan, Mateo, Oscar Sánchez; Sousa, Diego Mateo, Figueredo (Jesús, min.67), Víctor: Ortiz y Adúriz (Moré, min.17).
1 - Almería: Valerio; Manolo, Jaime, Soria, Lambea; Ortiz (Luna, min.60), Sahnoun, Esteban (Lozano, min.28), Martín Vellisca; Espadas (Sisco, min.91) y Adorno.
Goles: 0-1 (min.34) Sahnoun.
Arbitro: Amoedo Chas (colegio gallego). Mostró la cartulina amarilla a Chema (min.56), Oscar Sánchez (min.63) y Ortiz (min.75) del Real Valladolid y a Sahnoun (min.10), Manolo (min.72) y Lozano (min.86) del Almería.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la trigésima jornada de liga de segunda división disputado en el Estadio José Zorrilla ante 8.500 espectadores. Recaudación de 700 euros.
Comentario:
El Almería derrotó por 0-1 al Valladolid y aumentó la desilusión de la afición blanquivioleta que ve cada vez más lejos la posibilidad de retornar a Primera División y que abandonó el estadio antes de que concluyera el partido.
Los comienzos del partido fueron esperanzadores para un Valladolid que buscaba el ingreso en el grupo de cabeza desesperadamente, pero del que cada vez se aleja más por sus desatinos ante la portería rival, como le ocurrió hoy al debutante Ortiz, procedente del filial, que totalmente solo ante Valerio envió el balón fuera, cuando apenas habían transcurrido 2 minutos.
El mal fario persigue al cuadro blanquivioleta y esta vez fue el goleador Adúriz, que reaparecía tras varias semanas de inactividad, el que se lesionó en el minuto 15 con un tirón en la parte posterior del muslo derecho, por lo que tuvo que ser sustituido por otro valor de la cantera como el extremo Moré.
El Almería, que no había dado motivos de inquietud durante muchos minutos y tan sólo había dado un primer aviso en el minuto 22 en una falta que lanzó Sahnoun al larguero, se encontró con un nuevo regalo del Real Valladolid en el minuto 34 en una falta que botó Soria de lejos para que Sahnoun cabeceara al fondo de la red.
Las protestas de la afición arreciaron ante la nueva pésima imagen que estaba ofreciendo el equipo local, incapaz de superar la presión a que fueron sometidos por los hombres del Almería en el centro del campo y de llegar con cierta peligrosidad ante Valerio, casi un espectador más.
Tras el descanso, el Almería supo rentabilizar su gol a base de un gran sentido de la anticipación, bien pertrechado atrás, y ralentizar el juego, con lo que los nervios y las imprecisiones se incrementaron entre los jugadores locales, que deambularon sobre el césped sin ningún tipo de profundidad en sus movimientos.
El público, harto ya de protestar, se lo tomó con ironía y se dedicó a hacer la ola con el fin de tratar de infundir cierta reacción en las filas locales, pero ni por esas el equipo dio la sensación de poder, siquiera, equilibrar el marcador.
Incluso Luna logró aumentar la renta para el Almería al cabecear al fondo de las mallas un centro de Martín Vellisca, pero el árbitro anuló el gol por fuera de juego del ariete visitante, cuando muchos aficionados habían abandonado el estadio con una nueva decepción por el triste espectáculo y los que se quedaron despidieron al equipo con flamear de pañuelos y muchos silbidos. EFE
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