
La costarricense Rebeca Grynspan comparece este miércoles ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), preliminar para designar al líder de la organización.
Grynspan participa en una audiencia pública, en la que tendrá que responder, por un espacio de tres horas, a las preguntas de los 193 Estados miembro y de representantes de la sociedad civil.
Es la segunda vez en sus ocho décadas de existencia que ONU organiza una sesión de este tipo, creada en 2016 para mayor transparencia. Ya dos de los cuatro candidatos a liderar la ONU cumplieron con la dinámica.
Para este miércoles, en horas de la tarde, también está programada la participación de Macky Sall, expresidente senegalés (2012-2024) de 64 años, único aspirante que no proviene de Latinoamérica.
Su candidatura es respaldada por Burundi—que ocupa la presidencia rotatoria de la Unión Africana—, no cuenta, sin embargo, con el apoyo del bloque regional ni con el de su propio país.
La primera en comparecer, ante la Asamblea General fue la chilena Michelle Bachelet, de 74 años. Es la única mujer que ha llegado a ocupar la presidencia en Chile (2006-2010 y 2014-2018), con el Partido Socialista.
Su candidatura es respaldada por México y Brasil. Chile le retiró el apoyo tras la asunción del presidente derechista José Antonio Kast.
Rafael Grossi, diplomático de carrera, el argentino de 65 años saltó a la luz pública al asumir en 2019 la dirección del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), parte del sistema de las Naciones Unidas. Es impulsado por el gobierno argentino de Javier Milei.
Las audiencias de Bachelet y de Grossi se realizaron el martes.
Muchos Estados quieren que una mujer asuma por primera vez el cargo, y América Latina lo reivindica en virtud de una tradición no reglamentada de rotación geográfica que, sin embargo, no siempre se respeta.
Desde la fundación de la ONU en 1945 el único secretario general latinoamericano fue el diplomático peruano Javier Pérez de Cuéllar (1982-1991). Guterres, que asumió en 2017, es portugués.
Son los miembros del Consejo de Seguridad—en la práctica los cinco miembros permanentes con su derecho de veto (Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido, Francia)— quienes tienen realmente el futuro de los candidatos en sus manos.
António Guterres ha ocupado el cargo durante dos periodos consecutivos: el primero del 2017 al 2021, el segundo inició en 2022 y concluye el 31 de diciembre de 2026.
