Los diputados aprobaron este lunes, en el plenario legislativo, una moción del Partido Pueblo Soberano (PPSO) con la cual condenaron y repudiaron las declaraciones de Daniel Ortega en las que aseguró que no habrá más procesos electorales en Nicaragua para evitar que la oposición retome el poder.
En dicho pronunciamiento, aprobado de forma unánime por 53 congresistas, la Asamblea Legislativa de Costa Rica considera que las afirmaciones de Ortega constituyen “una negación expresa del principio democrático de alternancia en el ejercicio del poder y un grave atentado contra el derecho del pueblo nicaragüense de elegir libremente a sus gobernantes”.
En la moción impulsada por el oficialismo, en particular por el diputado Wilson Jiménez, y avalada por las cinco fracciones políticas, se manifiesta la solidaridad con el pueblo de Nicaragua, especialmente con quienes han sufrido persecución, exilio, prisión, restricción de sus libertades fundamentales y otras vulneraciones de sus derechos.
Antes de que se conociera dicho pronunciamiento, el jefe de fracción del partido Frente Amplio (FA), José María Villalta, había repudiado “vehementemente las declaraciones del dictador Daniel Ortega” en el sentido de que Nicaragua no tendrá ningún proceso electoral más.
“Estas son declaraciones que consolidan un proceso lento, pero claro, de destrucción de la democracia en el hermano país del norte y que ha significado el dolor de muchas familias y personas que viven hoy en nuestro país”, dijo Villalta, quien denunció la persecución y asesinato de muchas personas opuestas a Ortega.
A pesar de que el PPSO promovió esa moción aprobada por todos los congresistas, se negó a votar otros dos pronunciamientos, suscritos uno por el FA y otro por Claudia Dobles, de la Coalición Agenda Ciudadana (CAC), en los que precisamente se calificaba con más dureza al régimen de Ortega como dictatorial y se instaba al gobierno de Laura Fernández a condenar esas declaraciones antidemocráticas.
En el caso de la moción frenteamplista, solo tuvo el apoyo de 24 diputaciones, todas de la oposición, mientras que 30 oficialistas y una liberacionista, Iztarú Alfaro, votaron en contra.
La tercera moción de condena a las declaraciones de Ortega, propuesta por Claudia Dobles, tampoco tuvo votos suficientes, pues solo la apoyaron 24 congresistas de la oposición, mientras que los 30 oficialistas presentes la rechazaron. En este caso, Iztarú Alfaro se quedó fuera del plenario.
Oposición insta a Laura Fernández a pronunciarse
Tanto la moción frenteamplista como la de la CAC exigen no solo repudiar lo dicho por Ortega, sino declarar que el régimen encabezado por él y su esposa, Rosario Murillo, son una dictadura que carece de legitimidad democrática.
“Esa declaración culmina un proceso sistemático de desmantelamiento institucional: la reforma constitucional vigente desde 2025 eliminó el equilibrio entre poderes, creó la copresidencia sin mediación electoral, amplió el período presidencial a seis años y legalizó la apatridia; los comicios que correspondían a noviembre de 2026 fueron desplazados y hoy quedan cancelados; y ello se suma a procesos electorales previos cuestionados internacionalmente, con candidaturas de oposición encarceladas o desterradas, partidos cancelados, medios clausurados y más de cinco mil seiscientas organizaciones civiles cerradas”, señaló el FA.
Ambos pronunciamientos, rechazados por Pueblo Soberano, instaban a la presidenta de la República, Laura Fernández, y al Ministerio de Relaciones Exteriores, a condenar públicamente las declaraciones de Ortega y promover en todos los foros internacionales la defensa de la democracia y los derechos humanos en Nicaragua.
Fue precisamente por esa instancia a Laura Fernández que el diputado oficialista José Miguel Villalobos, en nombre del PPSO, dijo que habían rechazado los pronunciamientos de la oposición.
Villalobos alegó que no le corresponde a la Asamblea Legislativa decir qué se debe hacer en materia de diplomacia, pues se trata de una atribución exclusiva de la Cancillería de la República.
