
El Tribunal Penal de Pococí acogió una queja presentada por la defensa Alejandro Arias Monge, alias Diablo, y Jonathan Pérez Méndez, alias Tan, y ordenó eliminar algunas restricciones impuestas en el módulo de Máxima Seguridad, donde permanecen, en La Reforma.
La oficina de prensa del Poder Judicial confirmó que, en concreto, se ordenó "garantizar el ejercicio irrestricto de la defensa técnica y material. Esto conlleva permitir y habilitar sin dilación las visitas presenciales en condiciones de privacidad confidencial, así como las llamadas telefónicas periódicas con su abogado defensor. Se prohibió cualquier interferencia, monitoreo indebido, o restricción horaria arbitraria".
También se ordenó el resguardo de la dignidad humana, integridad personal y salud. “El sistema penitenciario debe garantizar el acceso diario y obligatorio al aire libre y luz solar por un período no inferior al protocolo reglamentario y a los tratados internacionales (Reglas de Nelson Mandela). Además, se debe dar acceso al suministro de ropa interior, jabón, paño, pasta y cepillo de dientes".
El artículo 23 de las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos, también conocidas como Reglas Nelson Mandela, establecen: “Todo recluso que no desempeñe un trabajo al aire libre dispondrá, si las condiciones meteorológicas lo permiten, de al menos una hora al día de ejercicio físico adecuado al aire libre”.
Esas reglas, suscritas por Costa Rica, también establecen que el recluso tiene derecho a comunicarse periódicamente, bajo la debida vigilancia, con sus familiares y amigos, ya sea de forma escrita, por llamadas o al recibir visitas.
Críticas del Poder Ejecutivo
Según indicó el ministro de Justicia, Gabriel Aguilar, durante la conferencia semanal de este miércoles, la decisión judicial se produjo con motivo de un incidente interpuesto por la defensa de ambos imputados. El Ministerio de Justicia y Paz había suspendido los derechos, con la justificación de que se trata de reclusos de alta peligrosidad.

El jerarca calificó de “lamentable” la decisión y, según su criterio, esta decisión facilitaría fuga de información y que los presuntos cabecillas narco sigan “girando órdenes” a sus bandas criminales.
Diablo y Tan se encuentran recluidos en celdas de Máxima Seguridad de La Reforma. Ambos fueron detenidos por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en un intenso operativo, que dejó a ocho oficiales heridos y un sospechoso.
La captura se realizó el pasado 24 de julio, en una finca ubicada en Río Frío de Sarapiquí, en Heredia. Ambos descuentan prisión preventiva tras una orden judicial.
Según Justicia, mantienen un estricto resguardo a Diablo y Tan. Son vigilados las 24 horas del día por policías en el centro penitenciario.
Con sus abogados solo pueden comunicarse a través de locutorios, sin ningún tipo de contacto físico. También, quedaron prohibidos los traslados a centros médicos. Aguilar indicó que serán atendidos en sus propias celdas, bajo estrictos protocolos de seguridad.
La presidenta Laura Fernández ordenó al jerarca de Justicia prohibir el uso de celulares a los policías dentro del ámbito de Máxima Seguridad. Aguilar detalló que han retirado 238 microondas y 352 televisores de las celdas de los privados de libertad, desde mayo pasado.
